
Si andas por Tabarca, no puedes dejar de visitar el Restaurante Anita, ¡te lo digo de verdad! Este sitio tiene todo lo que buscas: mariscos frescos y cocina mediterránea que te va a dejar con ganas de más. Además, el ambiente es familiar y las vistas al mar son simplemente de otro nivel. Así que, si no quieres quedarte sin mesa, ¡haz tu reserva ya!
La experiencia es un 10, y no soy el único que lo dice. Estuve con mi hija y pedimos el menú de arroz con bogavante, y te juro que estaba de rechupete. Y si eres vegetariano, no te preocupes, que también se adaptan a tu rollo sin problemas. Con un buen número de opiniones positivas en Tripadvisor, este restaurante se está ganando un nombre, así que no dudes en darle una oportunidad. ¡Disfruta de una experiencia llena de sabores!
Restaurante Anita Tabarca
Página web
Horarios Restaurante Anita Tabarca
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:30–18:00 |
| martes | 10:30–18:00 |
| miércoles | 10:30–18:00 |
| jueves | 10:30–18:00 |
| viernes | 10:30–18:00 |
| sábado | 10:30–18:00 |
| domingo | 10:30–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Anita Tabarca
Dónde se encuentra el Restaurante Anita
¡Escucha, colega! Si estás planeando una excursión a Tabarca, no puedes dejar de visitar el Restaurante Anita. Está en Playa Central, local 7, 03138 Tabarca, Alicante. Te cuento que hicimos una parada allí y la experiencia fue de 10. Pedimos paella y arroz con pollo que estaban para morirse, ¡sabor espectacular! Además, quiero dar un shoutout a Iván, que nos reservó mesa y, como nuestro niño tenía hambre, nos sentó antes. Un auténtico crack, estuvo al tanto de todo.
Y no puedo olvidarme de Dani. Este tío es un profesional en lo suyo, atendió nuestra mesa rapidísimo y siempre con una sonrisa. ¡Qué diferencia! Así que, sin duda, este verano volvemos a Tabarca y repetiremos aquí. El precio ronda los 20-30 € por persona, y la comida, el servicio y el ambiente fueron 5 estrellas. Sin espera, llegamos y ¡a gozar!
Pero no todo es color de rosa, ¿eh? Hay quien ha tenido experiencias desastrosas. Leyendo algunas reseñas, hay gente que ha flipado por el terrible servicio y comida insípida. Uno decía que le costó 100 euros por una comida que no valía ni un duro. Les tiraron los cubiertos como si fueran trapos, ¡fatal! Pero si tú eats una de las buenas, no dudes que saldrás contentísimo.
Así que, ya sabes, si te preguntas ¿Dónde se encuentra el Restaurante Anita?, simplemente busca en Playa Central, local 7, 03138 Tabarca, Alicante. Un sitio que promete buenas comidas y un trato amable, siempre y cuando suertes el día. ¡A disfrutar!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Anita
Mira, te voy a hablar de Anita Tabarca porque, menuda experiencia. Primero que todo, fuimos con la idea de aprovechar la oferta de “dos cañitas más ración por 10 €”, y al sentarnos nos dicen que esa promo es solo válida hasta las 12. Pero, ¿dónde está eso en su cartel? No lo vi por ninguna parte. La hamburguesa, que costaba 14 €, era una decepción total (mira la foto y entenderás). Y el baño, ni te cuento, un asco total. Lo único que realmente se salvó fue el pulpo, que estaba buenísimo. Las raciones eran escasas, la bebida no estaba fría y el servicio, a excepción de uno de los camareros, fue bastante lamentable. El precio (entre 20 y 30 € por persona) me pareció excesivo para lo que nos dieron. Salí con una sensación de “yo no vuelvo aquí”.
Pero bueno, hay que contar también las cosas buenas. En una de nuestras últimas visitas, pedimos el menú caldero, que incluía ensalada, fritura y el caldero de pescado con patatas. Todo estaba riquísimo y el sabor del caldo era insuperable. Por 30 €, fue un acierto total. Y si te soy sincero, hasta pedimos otra jarra de tinto a parte por 12 €. El ambiente y el servicio eran de 10, claro, lo mejor fue el camarero que nos atendió, todo un crack.
Y no puedo olvidar mencionar las paellas y fideuás. De hecho, dijeron que son de las mejores de la isla. El precio quizás un poco alto (estás en una isla, al final) pero, si te tratan como al camarero Jonathan, que siempre estuvo ahí atento, vale la pena. Y ya no puedo dejar de hablar del arroz con bogavante… ¡espectacular! La atención fue de lujo, especialmente agradeciendo a Iván que se preocupó por todo.
Anita Tabarca ofrece una cocina de arroces típicos de la isla, como el famoso caldero de gallina, además de las paellas y fideuás que son una bomba. Si buscas algo auténtico y sabroso, esto es lo que tienen para ti.
Qué platos son recomendados en el Restaurante Anita
Entonces, hablemos del Restaurante Anita Tabarca, que está en la Playa Central, local 7. La movida es que hay opiniones de todo tipo. Por un lado, tienes el rollo de los que se fueron súper decepcionados. Una estrella para ellos, y con razón. La atención es un desastre, los empleados parecen tener pocas ganas de atenderte y solo están allí para venderte lo que sea. También, las bravas que pedí casi no tenían salsa, y es un bajón eso. Si vas, agárrate: sólo puedes pedir una paella por mesa. Nos avisan a las 16:15 que ya la tenían lista, y al final, la hicieron de pollo pero sabía a marisco. ¡Vaya faena! Las bebidas llegaron calientes y hasta faltó un vaso. Un sitio más de turistas que de verdad.
Por otro lado, también hay quien se ha llevado una buena experiencia. Unos colegas fueron recomendados por Iván, el chico del hotel, y aquí viene el momento de las 5 estrellas. A estos les fliparon las gambas al ajillo, que las sirven enteras. Más allá de eso, el caldero de gallina que pidieron estaba de muerte lenta, y parece que no pudieron ni con el arroz. El trato fue de lo mejor, se sintieron como en casa y esa es la vibra que uno busca, ¿no?
Y, si te preguntas qué platos son los más recomendados en el Restaurante Anita, parece que las gambas al ajillo están en el top, además del caldero de gallina. Pero ojo, que la experiencia puede variar la verdad. La comida podría ser buena si te toca un buen servicio, pero el riesgo está ahí. Así que piénsalo bien antes de reservar.
El Restaurante Anita se adapta a las necesidades de los vegetarianos
Mira, vamos al grano. Restaurante Anita en Playa Central es una auténtica decepción. Pedimos un arroz y el sabor a ceniza era tan intenso que te dejaba sin ganas de comer. Al dar la voz al personal para comentarles lo malo del plato, la dueña se montó un espectáculo. Gritos, comentarios desubicados, y hasta nos hicieron sentir como si fuéramos unos ladrones. El camarero de los tatuajes, ni te cuento, ¡nos tiró la cuenta con muy malas formas!
Afortunadamente, el cocinero fue el único que mostró un poco de educación. Nos explicó el tema y, al final, nos cambió el plato. Pero todo lo vivido antes fue un estrés total. Grabamos todo porque la paella estaba enteramente quemada, y la gente en Twitter coincidió al 99% conmigo. O sea, que no soy el único que lo ve así. Si lo llego a saber, le pongo una hoja de reclamación por las malas formas del personal. Pagamos cada céntimo de la cuenta, así que no me vengan con historias de querer comer gratis, ¿vale?
Y ni hablemos de los precios: un calamar potero por 28 € que medía un palmo. Las bebidas, una locura, no aparecían por ningún lado hasta que te llega la cuenta. Patatas fritas congeladas al lado de todo lo demás. Una pena que se aprovechen así de los turistas. Prepárate, porque por persona andas entre 40-80 €, y realmente, la experiencia no se lo merece.
Y sobre si el Restaurante Anita se adapta a las necesidades de los vegetarianos, pues, ni idea. No vi nada de comida vegetariana en el menú, y la impresión que me dio fue que ni siquiera se preocupan por atender a ese público. Así que, si buscas opciones, mejor prueba en otro sitio.
Se requiere hacer una reserva para comer en el Restaurante Anita
Venga, hablemos del Restaurante Anita en Tabarca. Es un sitio que da de todo. Hay críticas de lo más diversas y, sinceramente, te deja con la sensación de que hay que tener cuidado. Por un lado, hay quienes dicen que el servicio es un auténtico desastre. Imagina pedir unos mejillones y que te traigan diez mal limpios por 18 euros. O que el arroz venga lleno de trocitos de teflón en lugar de marisco. ¡Menuda faena! Un cliente hasta mencionó que el servicio parecía de película de mal gusto, con camareros discutiendo entre ellos en vez de atender a la gente. Así que la comida y el ambiente podrían no ser lo que esperas.
Pero la otra cara de la moneda es bastante más positiva. Muchos han aplaudido el trato cercano y amable de los camareros. Sobre todo un chico colombiano y su colega con tatuajes, que lograron que la experiencia fuera superagradable. Comidas como la paella de pollo y los calamares han dejado a más de uno con ganas de volver. El ambiente también parece ser bueno, así que si lo que buscas es marisco y pasar un ratillo a gusto, puede ser un buen plan. Pero ojo, no te vayas a confiar demasiado porque también hay quienes han pasado por aquí y ni de coña repiten.
Los precios rondan entre 10 y 20 euros por persona, aunque si te animas a llevar a la familia, puede subir hasta los 40-50 euros. Eso depende de lo que pidas, claro. En fin, si eres de los que no quieren jugársela, mejor ve con una idea clara y a lo que vas. Y sobre las reservas, ajusta bien tus planes porque varía según el día y la hora. No te quedes colgado sin mesa, que ya se sabe, ¡Tabarca puede estar a tope de turistas!
Cuál es la experiencia general que ofrecen los visitantes del Restaurante Anita
La verdad, lo de Restaurante Anita Tabarca es para fliparlo. No soy de soltar reseñas a la ligera, pero hoy tuve un desliz que ni mis amigos se lo creen. Estábamos a punto de apurar el postre cuando de repente, ¡plaf! Nos traen la cuenta y nos dicen que aceleremos porque tienen una reserva a las 15 y ya les han adelantado. ¿En serio? Después de tanto tiempo yendo, esto fue surrealista. Adiós, Anita, ya no regresamos más, y no soy el único: había más mesas quemadas. Precio por persona 30-40 €, y lo que nos llevamos de comida y servicio: 1 estrella.
Un rato antes, la cosa pintaba algo mejor. Comimos decentemente, aunque el menú de fin de semana parece un mito aquí. Los camareros eran majos, y de vez en cuando se les notaba las ganas de hacerte sentir a gusto, pero la que lleva la caja era un auténtico desastre. La tía iba a su rollo, presionando para que pagáramos en efectivo y con un par de bromas que más bien parecían desesperación. La cercanía a la playa es un plus, y si tienes suerte, hasta llegas al sitio con vistas. Pero, en general, comida: 4, servicio: 4, ambiente: 4, así que se salva un poco.
Y para rematar, hubo quien la lio parda con un arroz de senyoret que era más bien un horror. Cuando la clienta le dijo al camarero que no le gustaba, el tipo empezó a gritar como un lunático. En serio, si hubiera sabido que iba a ver un show así, hubiera traído las palomitas. Que si “no se ha comido un arroz en su vida” y que le llamaba a la policía porque estaba grabando la escena. La dueña al final le quitó el cargo del arroz, pero la experiencia se quedó jodida. Con todo, la comida: 1, servicio: 1, ambiente: 4.
Resumiendo la movida: la experiencia general que ofrecen los visitantes del Restaurante Anita es un viaje a la montaña rusa. La comida puede tener potencial, pero el servicio y el trato dejan mucho que desear. Te va a salir caro si buscas una buena comida y un ambiente relajado. Si decides ir, que sea con precaución y con expectativas bajas.
Qué tipo de mariscos se pueden encontrar en el menú del Restaurante Anita
Y, hablando del Restaurante Anita Tabarca, la experiencia fue de 10 de 10. Cinco estrellas, sin duda. Comimos como reyes, de verdad, y los camareros son un encanto, especialmente Iván. El tío es un crack, súper gracioso y siempre con una sonrisa. Se agradece un trato así cuando vas a comer. La comida estaba a la altura, no podía pedir más. Para ser la primera vez que veníamos a Tabarca, nos ha dejado impresionados.
¡Hicimos la reserva el mismo día y nos dieron mesa a las 13:30! Alberto, el camarero que nos atendió, se portó de lujo. No nos faltó de nada, siempre pendiente. Pedimos el arroz caldero, y, te lo digo, si no lo pruebas, te pierdes uno de los mejores platos que hay. Nunca en la vida había comido un arroz tan rico, y el cabracho, ¡madre mía, qué delicia! Con ese plato solo, ya tienes suficiente para dos. Los precios son los estándar de agosto, pero compensa de sobra.
Eso sí, hay que hablar claro. No todo fue perfecto. La paella para dos llegó un poco corta, así que si no pides entrantes, vas a quedarte con hambre. Y cuidado con los precios de las bebidas, se siente como un atraco. También notamos a un camarero con un tatuaje en la ceja que parecía más interesado en mirar a las chicas que en atender. No es lo que quieres ver mientras disfrutas de la comida, la verdad.
Pero volviendo a lo bueno, ¡los arroces están de vicio! Estuvimos allí dos días seguidos, y cada vez que comíamos, nos iban poniendo más platos recomendados: arroz negro, calamares, y la ensalada de la casa, todo brutal. Un servicio que no tiene comparación, siempre atentos. En cuanto volvamos a Tabarca, ya sabemos dónde caer.
Y para los amantes del marisco, en el menú del Restaurante Anita tienen calamares, fritura de pescado, paella de marisco, y más, ¡todo fresquísimo! Si buscas un buen lugar para comer en Tabarca, no lo dudes, este es el sitio.
El Restaurante Anita es adecuado para familias
Y siguiendo con la experiencia en Tabarca, el Restaurante Anita Tabarca es un verdadero lío en algunos momentos. Para empezar, hay quienes lo ponen a parir con el servicio. No invento nada si digo que en más de una ocasión lo han calificado de pésimo. Imagínate, si decides pedir paella para dos pero, al final, sois cuatro, te pueden intentar cobrar extra. O sea, una tomadura de pelo total. El precio por persona se mueve entre 30-40 €, y parece que te cobran hasta los cubitos del hielo. Es un timo del verano. Comida: 3, Servicio: 1, Ambiente: 1, fácil de recordar.
Pero luego hay quien descubre el lado bueno, y dicen que este sitio tiene su encanto. Yo he oído que la atención puede ser brutal en otros momentos, hay que ver cómo les trata la gente. Juanba y su padre parecen ser los reyes de la simpatía, y cuando la cosa fluye, te hacen sentir como en casa. Aseguran que la ensalada y la paella de marisco son espectaculares. La relación calidad-precio se ajusta a 10-20 € por persona si vas al menú del día, y te aseguran que todo está bien rico. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
Y no nos olvidemos de cuando intentaron reservar para un grupo, y al llegar, la mesa estaba ocupada. Te lo dice alguien que ha tenido sus experiencias: servicio malo, y la gente se siente poco valorada. A veces te hacen sentir que solo quieren que te sientes a comer y te olvides del resto. Ambiente: 1, y es que no hay excusas para un trato así.
Y ahora la pregunta del millón, ¿es el restaurante Anita adecuado para familias? Claramente, depende del día. Para los que han tenido suerte y han estado con Juanba, han disfrutado un montón, mucho más cómodo y divertido. La paella es un éxito, además de tener menú del día que puede ser perfecto para los peques. Pero si te toca un día chungo, con el servicio al que ya hemos hablado, puede que no sea la mejor opción. Lo mejor es ir con ganas de probar, pero ojo, ¡que no te timen!
Cuáles son las características del ambiente en el Restaurante Anita
Así que ya sabes, si estás en Tabarca, no te pierdas el Restaurante Anita, que está en Playa Central, local 7. Aquí la comida es espectacular, de esas que te hacen querer repetir y quedarte bien a gusto. Te aseguro que no como en cualquier otro sitio. Los camareros, como Iván y Quico, son de lo mejor que te puedes encontrar. Simpatía a raudales y un servicio que la verdad, da gusto. Si buscas un lugar para disfrutar y no sentirte un extraño, este es el sitio. 5 estrellas para comida y servicio.
Y no es solo cuento, la comida es excelente. Su arroz es sustancioso, ¡lleno de sabor y de ingredientes! Los pescaditos fritos que sirven son fresquísimos, algo que vale oro. Además, la atención es rapidísima. La amabilidad del personal, especialmente de Javi —que es un crack— hace que tu experiencia sea aún más especial. Te vas a gastar entre 40 y 50 euros por persona, pero cada céntimo vale la pena. No hay nada que no me haya gustado. 5 estrellas en comida y servicio igualmente.
Ahora, entre nosotros, es verdad que siempre hay algún pero. Algunos dicen que el servicio fue un poco lento y que no les gustó la disposición de las mesas, ¡pero eso depende del día! El ambiente podría estar de maravilla si te sientas en la sombra y no en la parte soleada. A veces simplemente no lo pueden controlar. Pero en mi experiencia, todo estaba rico. Así que, si te decides por ahí, pide la fritura de pescado o el menú de arroz que te van a encantar.
En cuanto a las características del ambiente en el Restaurante Anita, pues mira, aunque no lo noté demasiado, parece que es un lugar agradable. Algunos dicen que hay bastante movimiento y cierta relajación gracias al bajo nivel de ruido. Y si puedes, elige bien tu mesa, fuera, en la terraza puede hacer calor, pero una buena mesa dentro con airecillo te puede salvar la papeleta.
Cómo son las vistas desde el Restaurante Anita
Mira, si estás pensando en el Restaurante Anita en Tabarca, te cuento la movida. Entramos porque había un cartel que anunciaba un menú por 25 euros, y nos pareció una ganga. Pero, ojo, al final, con la cuenta nos clavaron 50 euros por cabeza. Para lo que nos sirvieron, que era más bien una ración que para dos, no tenía sentido. Esperábamos más calidad y cantidad, pero la verdad, fue un rollo. Eso sí, bebidas y postres no te los quitan del menú, así que te clavan por todos lados. Un chico decía que le encantó, que la comida estaba riquísima y el servicio fue rapidísimo. La vibra del lugar es bien bonita, perfecta para ir con la familia o plan romántico. Así que, aunque algunos tuvieron una mala experiencia, otros lo disfrutan un montón. El menú de Caldero y la Paella de Marisco parecen ser los hits, y si te preguntas por el acceso, no hay problemas con cochecitos ni nada, que está adaptado. Te cobran entre 20-30 euros por persona y tendrás unas vistas que no son para que te caigas de espaldas, pero son chulas.
Y ya que lo mencionas, las vistas desde el Restaurante Anita son bastante bien. Aunque no estoy diciendo que sean espectaculares, son lo suficientemente agradables para disfrutar de una buena comida. Te sientas y tienes ese aire de playa a tu alrededor, lo que siempre le da un toque al ambiente. Así que, si decides ir, te sugiero que vayas con una mentalidad abierta y sin expectativas muy altas. ¡Buena suerte!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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