
Si buscas un sitio donde disfrutar de la mejor cocina mediterránea en Tabarca, tienes que darle un vistazo al Restaurante Amparín. Está en primera línea de mar, así que imagina esas vistas espectaculares mientras te hincas un sabroso calamar o un pulpo casero. Además, el trato aquí es de diez, hasta nos ayudaron a elegir un menú más pequeño por tener un niño con nosotros, y vaya que fue suficiente. ¡No hay nada como un servicio así!
Aparte de eso, el caldero tabarquino es un plato que no te puedes perder, es todo un clásico en la isla y lo clavan. Con precios bastante razonables, un menú de 20 euros te deja más que satisfecho. Y lo mejor de todo, ¡la comida llega rápido! Así que, si te pasas por ahí, asegúrate de charlar con Valentina, que fue la que nos recomendó una cala espectacular para seguir disfrutando del día. ¡Reserva y prepárate para una experiencia única!
Restaurante Amparín
Página web
Horarios Restaurante Amparín
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–21:00 |
| martes | 9:00–21:00 |
| miércoles | 9:00–21:00 |
| jueves | 9:00–21:00 |
| viernes | 9:00–21:00 |
| sábado | 9:00–21:00 |
| domingo | 9:00–21:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Amparín
Cuál es la especialidad del Restaurante Amparín
¡Hey, compis! Si alguna vez andáis por Tabarca, no podéis dejar de probar el Restaurante Amparín. A primera vista, podrías pensar que es un típico “sacacuartos para guiris”, pero no os dejéis engañar. Este sitio es una auténtica joyita. La comida es de 5 estrellas, y el servicio es igual de bueno. Nos atendieron rapidísimo, y el camarero, un crack, fue super amable. Nada de platos recalentados aquí, todo fresco y sabroso.
Nos lanzamos a pedir dos menús: uno con fideuá y otro con arroz. ¡Madre mía, estaban de muerte! Lo mejor es que no tenéis que estresaros eligiendo entrantes y postres, porque vienen incluidos en el precio. La única cosita que nos sorprendió fue que el precio en realidad es por persona, así que id con un colega mínimo, que no se vale eso de pedir un menú y comer como si fueses solo.
Ahora, si decides ir en agosto, preparate, porque Tabarca se llena de turistas. Aunque, la verdad, un poco de saturación no nos chafó el plan. El menú de 22 euros que elegimos incluía un rico arroz a banda, plus ensalada, fritura de calamar y un par de chupitos para terminar. Si llegas en catamarán, está justo a la izquierda, dándole la esquina a la pequeña playa. ¡Ah, y no olvides hacer reserva! Aunque no pidan fianza, es mejor asegurar tu sitio. Las mesas son un poco calurosas, porque no hay aire acondicionado, pero esa brisa marina se agradece.
Entonces, ¿cuál es la especialidad del Restaurante Amparín? La respuesta corta: la fideuá y el arroz. De verdad, si te gusta la buena comida mediterránea, este es tu lugar. Repetiríamos sin dudarlo, ¡así que dadle una oportunidad!
Dónde se encuentra ubicado el Restaurante Amparín
Mira, si te quieres dar un buen homenaje a pie de playa, el Restaurante Amparín es el lugar ideal. La última vez que fuimos, nos ofrecieron un menú por 20€ que incluía ensalada, pescado frito, paella, bebida, pan y postre. La verdad, la comida estaba buena y la atención no se quedó atrás, ¡todo tal como prometieron! Aunque el postre no puedes elegir, te sirven un plato con un poco de fruta, un trozo de pudding y tarta, y estuvo bien, pero ese café y el alioli con tomate que pedí me costaron 7€ y eso me pareció un desmadre. Menos mal que, el resto de la experiencia fue bastante ok, así que claro que volvería solo por el menú.
Ahora, si te vas a ir a la Playa Central, no te puedes perder este sitio. Al salir del taxi barco, nos dieron folletos y nos decidimos a probarlo. La atención estuvo de lujo, Agustín, un crack, nos hizo la comida súper amena, ¡muy majete! El menú por 18€ estaba genial, con una fritura de pescado fresca y una paella exquisita, el arroz en su punto. Y si te ofrecen una jarra de cerveza con sardinas fuera del menú, ¡ni lo dudes, pídelo! Además, los postres eran espectaculares, así que salimos contentos. Ah, y los baños, ¡limpios como una patena!
La comida estaba bastante buena, y si decides pedir el menú de 20€ con toda la variedad, no te vas a arrepentir. Repetiremos sin duda. Por cierto, Iván también fue un amor, siempre atento. Así que ya sabes, si buscas un buen sitio donde disfrutar de buena comida y un precio justo, el Amparín es tu jugada.
Y para los que se lo estén preguntando, el Restaurante Amparín está en Playa Central, s/n, 03138 Tabarca, Alicante. ¡No hay pérdida!
Qué tipo de vistas se pueden disfrutar desde el restaurante
¡Mira, si estás por Tabarca y no has ido al Restaurante Amparín, te estás perdiendo de algo bueno, eh! Te hablo en serio. La vez que fui, comimos por 18€ por persona, y para nosotros fue una experiencia de cinco estrellas. Desde el principio, Arancha y luego Iván se encargaron de atendernos, y la verdad es que fueron super amables y atentos. Eso sí, ve temprano porque la cosa se llena rápido y luego el servicio puede ir más limitado. El menú trae un montón de opciones, como varios tipos de paella o fideuá, y también te dan una buena ensalada y fritura al centro. Una ganga, la verdad.
Ahora, no todo es perfecto, hay algunos comentarios de gente que ha tenido sus historias. Por ejemplo, hay quien dice que los extras te los cobran como si estuvieras pidiendo un riñón. Pero en general, la comida suele estar rica y el ambiente es bastante tranquilo, perfecto para charlar con los colegas. Eso sí, si tienes que esperar, te aviso que a veces es normal porque la gente va a tope, especialmente en agosto. Y ojo, que el calor puede dar un poco de guerra, no hay A/C, solo ventiladores en algunos lados.
Hablando de las vistas, desde el Restaurante Amparín se disfrutan de unos paisajes increíbles. Te sientas, pides tu arroz a banda y, mientras lo saboreas, puedes mirar el mar y la isla en su esplendor. Para mí, esas vistas son parte de la experiencia, así que si tienes la suerte de conseguir una mesa cerca de la ventana, ¡tienes que aprovecharlo! ¡No te arrepentirás!
Qué platos se recomiendan probar en el Restaurante Amparín
Ya te digo, el Restaurante Amparín es un sitio que destaca por su atención de 10. Cada uno de los que trabaja ahí se lo curran un montón y eso se nota. La comida no es cualquier cosa: si pruebas el menú de caldero de gallineta, puedes darle un 10/10. Ah, y ni se te ocurra irte sin probar el calamar de potera a la plancha, que está fuera de la carta, pero es pura delicia. De verdad, gracias por hacer que un día en Tabarca sea perfecto. ¡Volveremos, sin duda!
Y sobre la ubicación, eso ya es otra cosa. Tienes la playa ahí mismo, lo que hace que todo sea perfecto para una comilona entre amigos. Tienen un par de menús que van desde 20€ a 35€, así que hay opciones para todos. El ambiente es genial y con tanta variedad en la carta, no vas a quedarte con hambre.
Aunque hay alguno que dice que la comida ha cambiado, a mí no me da la impresión. Empezamos con hambre y salimos con las barrigas llenas. El tema es que lo de las mesas puede ser un rollo a veces, especialmente si llegas en un grupo grande, pero si tienes a Iván en el equipo, ¡todo se soluciona! Es el héroe del servicio, con él te sientes como si tuvieras un pase VIP.
Ahora, si te preguntas qué platos deberías probar, definitivamente no te pierdas el caldero de gallineta y el calamar de potera, ya que son lo más destacado. También el arroz negro por si quieres algo sabroso, aunque asegurate que esté bien hecho. En el menú de 20€ hay buena variedad, pero no esperes que te sirvan cantidades enormes. ¡A disfrutar y no olvides llevar buen humor!
Es el caldero tabarquino un plato típico de la isla de Tabarca
En fin, vayamos al lío con el Restaurante Amparín. Ya sabes, lo que empieza como una buena idea puede acabar en una pesadilla. Reservar para 10 y que te digan que para que te recojan del barco tienes que pagar obligatoriamente el menú de 35€ es, cuanto menos, un timo. Si era por un suplemento, vale, pero esto ya es pasarse. En vez de sentir que nos estaban ayudando, nos sentíamos un poco extorsionados. 40-50€ por persona, y acabamos con un plato escaso y muchas quejas en el aire. ¿Sepia y chipirones? Te lo quitan, una tomada de pelo. El arroz con bogavante estaba decente, pero creo que eso no salva la situación.
Pero ojo, no todo es malo. Hay gente que ha tenido suerte y ha comido bien gracias a una empresa que organiza excursiones a Tabarca. Ellos se sentaron ahí, y aunque el calor era insoportable, las cosas fueron mejor. Precios de 30-40€, comida rica, y un servicio que funcionaba. Eso sí, el nivel de ruido era bastante alto y había que esforzarse para mantener una conversación decente. Así que, si vas en grupo de 5 a 8, tal vez salgas contento. Te lo digo: ese día, el lugar estaba a reventar.
Por último, el menú de 20 pavos no vale la pena. La ensalada escasa y la fritura de pescado... ¿mejor no comentar? ¡Los calamares me dieron miedo solo de verlos! Salvo la paella, que estaba bien, no tienes garantías. Así que, si te preguntas si el caldero tabarquino es un plato típico de la isla, bueno, mejor que te quedes con la paella y que te cuenten otra historia. ¡Menos mal que siempre hay algo que salva el día!
Cuál es el rango de precios del menú en el Restaurante Amparín
Después de dar una vuelta por la isla, no te puedes perder el Restaurante Amparín. Fui allí un domingo y, ¡vaya acierto! Nos lanzamos a un menú de fideuá con mero para tres personas. Incluía entrantes de ensalada y fritura, y la verdad, estaba todo riquísimo y más que suficiente. Por 22 € por cabeza, es un chollo considerando que estás en una isla como Tabarca. Si tienes hambre, te vas a ir más que satisfecho.
El lugar estaba a reventar, típico de Tabarca en verano, pero sorprendentemente, el servicio fue espectacular. Un aplauso para Iván, nuestro camarero, que nos atendió con mucha buena onda. Si vas, reserva antes porque te va a costar encontrar mesa, no es broma. Este sitio es perfecto para grupos de 3 a 4 personas, pero también se adapta a los que van más en grupo.
Si tienes algún familiar o amigo celíaco, no te preocupes, porque aquí también tienen opciones sin gluten. A mí me prepararon una ensalada y una sepia de entrante, y un plato de arroz a banda de principal que estaban de rechupete. Todo sin gluten, así que ya saben que pueden ir con calma.
En cuanto al precio del menú en el Restaurante Amparín, ronda entre los 20 y 30 € por persona. La verdad es que, para lo que ofrecen y el ambiente que tienen, vale la pena. Eso sí, reserva ya porque en agosto es complicado encontrar mesa y el ruido puede ser alto, pero aún así, se puede charlar. ¡No te quedes sin disfrutar de este sitio!
Qué experiencia se menciona sobre el trato al cliente en el restaurante
Vale, sigamos con lo de Restaurante Amparín. Por un lado, hay quienes lo ponen a parir, pero otros lo ven como un buen sitio. Tienen 4 estrellas y eso ya es algo, ¿no? La carta es super variada y puedes elegir entre dos menús: uno de 20€ y otro de 35€, que incluye arroz con bogavante. La comida está a un buen nivel, así que si buscas calidad y buen servicio, este sitio no te decepcionará. El chaval que nos atendió, David, era un crack, siempre pendiente de nosotros. Comida: 4, Servicio: 4 y el ambiente, bueno, un 3, pero eso se perdona si la comida es buena.
Ahora, por otro lado, hay opiniones que son una auténtica locura. Hay quien dice que Amparín es denunciable y que es todo fachada, como un engaño. Ven que el menú parece apetitoso, pero luego es todo una tapita ridícula. ¡Imagínate! Te cuelan dos menús por 40 euros por un plato que parece para un niño. Y el postre, ni hablemos: flan y melón crudo que no dan ganas de comer. Además, el camarero que les tocó, era de esos que cree que todo es una broma, y eso siempre da mala espina.
Pero ojo, que no todos piensan así. Hay quienes han salido contentos de ahí. Por ejemplo, el menú para compartir está bastante bien por unos 18€ cada uno, y te dan una fritura variada y paella, con suficiente cantidad como para no quedarte con hambre. Servicio: 5 y el ambiente parece que es bastante llevadero, nada que desentone. Así que ya sabes, la experiencia al tratar con el cliente es un tanto variable. Algunos han tenido un servicio atento y majo, mientras que otros se han encontrado con un trato grosero y arrogante. Así que, si te decides a ir, cruza los dedos para que te toque el buen servicio porque la experiencia puede cambiar drásticamente.
Es posible adaptar el menú si se visita con niños
Hablando del Restaurante Amparín, si venís desde Zaragoza, os va a flipar la comida y el servicio. No exagero, ¡nos acabamos aplaudiendo a la cocinera! El pulpo a la brasa es algo que hay que probar sí o sí. Y el menú está que tira para atrás: por solo 22€ te comes una ensalada, paella de marisco, fritura de pescado, bebida y unos postres fresquitos de fruta y dulces. La calidad y precios son muy buenos, además del trato que es simplemente inmejorable. Con 18€ te hacen un menú que incluye una primera bebida, y eso está de lujo, sobre todo porque en la isla hay otros sitios que se pasan con los precios. Y no podemos olvidar a Iván, el camarero, que es un crack. Siempre atento y tranquilo, incluso cuando hay un montón de gente. Un 10 para él, y el ambiente es familiar y profesional a la vez.
Otra cosa, claro que hay que hablar del menú. Aunque a veces hay un pelín de ruido, se puede charlar sin problema. El menú de 20€ que probamos era decente, aunque el caldero de arroz le faltaba un poco de sabor y no había gambas, la fritura de calamares y chopitos estaba de rechupete, y los postres variaditos fueron la guinda. El personal, como ya dije, muy amable y siempre al quite.
Y si pasáis con niños, no os preocupéis, el menú se puede adaptar fácil. Todo el mundo encuentra algo que les guste, así que no hay drama. Así que, si pensáis en un buen plan familiar, el Amparín es una opción que merece la pena. ¡Mola mucho!
Cuánto tiempo toma generalmente recibir la comida en el Restaurante Amparín
Mira, si todavía no has probado el Restaurante Amparín, no sé qué estás esperando. Este sitio es el paraíso de la comida mediterránea en Tabarca. Con un ambiente familiar y cercano, te aseguro que aquí vas a sentirte como en casa. Te atienden de maravilla, no te falta de nada y todo está limpísimo. Además, las tronas para los peques son súper cómodas, así que no te preocupes si vas con niños. Come un caldero típico mientras disfrutas de las vistas al mar en primera línea, ¡es un combo perfecto!
He ido un par de veces al año, y siempre me sorprenden con los platos. Si te gustan los mariscos, no puedes irte sin probar el calamar de potera o la pata de pulpo. Y si buscas un menú completo, aquí lo tienes, con precios competitivos que rondan entre 20-30€ por persona. Desde fritura de boquerones hasta un caldero tabarquino, hay algo para todos los gustos. Eso sí, ve con hambre porque la carta es tan extensa que no sabrás qué elegir primero.
El otro día estuve ahí, y claro, reservamos porque la isla estaba a tope. La comida fue aceptable, pero lo mejor fue el servicio. Un chico, creo que se llamaba Iván, fue el que nos atendió y la verdad que se lució: amable, rápido y siempre pendiente. Por unos 22 euros, comimos una ensalada, fritura y un arroz a banda que estaba muy bueno. Eso sí, se me hizo corta la ensalada para tres, pero bueno, lo demás lo compensó.
En general, el servicio y el ambiente son de 10. Si te preguntas cuánto tiempo suele tardar en salir la comida, suele ser razonable, pero quizás un poco más si el lugar está lleno. No te preocupes, ¡merecerá la pena la espera! Recomendado, sin dudas.
Es necesario hacer una reserva para comer en el Restaurante Amparín
La verdad es que esta semana fuimos un grupo de 8 al Restaurante Amparín y, bueno, la comida estaba bien, pero ojo con los extras. Te clavan un dineral por el alioli que es más caro que algunas cervezas. El servicio... ufff, eso es otro rollo. Los camareros estaban desbordados, gritando y corriendo como locos. No sé, pero comer viendo a la peña así estresada no es lo más agradable del mundo. Te da la sensación de que la cosa está inhumana. Comida: 4, Servicio: 1, Ambiente: 1.
La otra cara de la moneda fue cuando visitamos en otra ocasión. El camarero Alfonso fue un crack, nos recomendó la mejor cerveza fría de sifón, la Maho, y disfrutar de las vistas del atardecer en Tabarca fue de lo mejor. Estábamos relajados y lo pasamos genial. Comida de primero, así que le pongo un 5 al servicio y al ambiente. Pero bueno, es verdad que eso no es siempre, así que no te fíes a ciegas. Por unos 40-50 € salimos bien, la verdad.
Y ojo con los menús. Nos pasó que un menú que decían 44 euros, al final se nos fue a 58. El tinto de verano se fue a 6 € y los cafés a 3 € cada uno. De locos. El arroz negro estaba más vacío que la nevera de un estudiante y es mejor que te informes primero de los precios. Pero, igual hay opciones. Comida: 3, Servicio: 1, Ambiente: 3.
Por último, si estás pensando en ir, la cosa de las reservas está relativamente chill. No es obligatorio hacer reserva, pero en épocas de más gente quizás deberías tenerlo en cuenta, sobre todo si no quieres quedarte mirando el menú desde afuera. Esto puede cambiar, así que mejor llama y asegúrate.
Qué tipo de servicio se destaca en la experiencia del cliente
Te cuento que el Restaurante Amparín no ha dejado muy buenas impresiones, la verdad. En nuestra visita, pedimos una parrillada de pescado y marisco que, se supone iba cargada de sabor y frescura, pero solo tuvimos una cigala partida por la mitad para llenar el plato y eso nos costó 20€ cada uno. ¡Un timo! El único rescatable de la comida fue el postre: la tarta de chocolate, que, sinceramente, estaba de lujo. Pero creo que no compensa. El lugar se siente caro para lo que ofrecen, y si vas con hambre, mejor busca otro sitio.
Por otro lado, mi amigo tuvo una experiencia fatal. Reservaron para comer desde la 9 de la mañana, pero no les dieron mesa hasta las 3 de la tarde. Al llegar, tuvieron que esperar 15 minutos más para que les asignaran una mesa y tras eso, otros 10 minutos para las bebidas, que por cierto, les llegaron calientes. En un día de calor agobiante, eso era un desastre. ¡Incluso la Coca-Cola la trajeron caliente! Al menos el agua sí estaba fresquita, pero eso no salva la situación.
Sobre el menú premium que probaron, a 35€ por persona, parecía que se iban a llevar la palma, pero al final los platos eran para compartir y ese arroz abanda llegó duro, junto con postres que parecían derretidos. Ellos terminaron pagando 80 euros por una experiencia desagradable y, aunque el camarero Iván hizo lo posible por ser amable y atento en medio del caos, eso no basta para hacer que vuelva.
Así que, resumiendo, el tipo de servicio que se destaca aquí es el mal momento que pasas con la comida y la espera. Hay algo de buena atención, pero si la comida no está a la altura y hay problemas con el servicio, la experiencia puede quedar bien por debajo de lo que esperas. Si piensas ir, piénsalo dos veces, sobre todo si llegas con estómago vacío.
Qué otro consejo se menciona sobre disfrutar de la isla de Tabarca
Así que, ¡déjame contarte de mi experiencia en el Restaurante Amparín! Estuvimos en la Isla de Tabarca, buscando un buen lugar para tomar algo y picar alguna tapa. La verdad, la cosa empezó mal porque el camarero se puso a vacilarnos sobre el baño. Nos quedamos flipando, todos riéndose de nosotros como si fuera una broma. Intentamos decirle con educación que eso no se hacía, pero se hizo el silencio. Nadie pidió disculpas. Así que, spoiler alert: no volveremos nunca. Para servir al público, se necesita un mínimo de educación y respeto, ¿no crees? Un sitio donde no vale la pena perder el tiempo.
Luego fuimos de novo al Amparín, y aquí la cena no estuvo tan mal, pero no me digas que la cantidad no da para alardear. Pedimos un menú de 18€ por cabeza y, sinceramente, nos dejaron con hambre. Trajeron cinco boquerones y eso no llenaba ni a un niño. Con lo que nos costó cada menú, esperaba algo más que eso. ¿Qué sería pedir un de 35€? Al final, salimos con más hambre que otra cosa. El servicio estaba bien, aunque no para tirar cohetes.
Ahora, también hay que reconocer cuando algo está bien, y en este caso, tengo que decir que un par de veces el ambiente ha sido súper agradable. En una de esas, los camareros fueron muy atentos, en especial uno calvete que nos trató genial. Además, la olla que pedimos estaba riquísima. Pero como te digo, hay que ir preparado para que el precio no te sorprenda, dependiendo de lo que pidas, puede arruinarte el presupuesto. Y aunque la comida y servicio han tenido su alto y bajo, las vistas desde aquí son espectaculares.
Si decides ir, un consejo que se escucha mucho es que, además de disfrutar de la comida, ¡no olvides explorar la isla! Aún con sus altibajos, vale la pena aprovechar estos momentos, así que después de picar algo, recorre la playa y déjate llevar por la belleza del sitio. ¡No te arrepentirás!
Se ofrecen opciones de mariscos en el menú del restaurante
Y ya que estamos hablando de sitios que hay que visitar, no te olvides del Restaurante Amparín en Tabarca. Este lugar tiene una vibra que mola mucho, y la comida… ¡ni te cuento! Este restaurante mediterráneo está justo en Playa Central, así que te puedes imaginar las vistas que tiene. Perfecto para una tarde de verano o incluso para esas noches de buen rollo con colegas.
Lo que más me gusta de Amparín es que es súper acogedor. Te sientes como en casa, pero con un toque de lujo que no está nada mal. La carta está llena de platos que te hacen la boca agua. Desde pastas frescas hasta las mejores tapas que puedes imaginar. Y, por si fuera poco, la atención del personal es top. Te hacen sentir como en familia, y eso siempre suma, ¿no?
Y ahora, sobre el tema de los mariscos, ¡sí, amigo! ¡Aquí sí que tienen opciones de mariscos en el menú! Puedes encontrar desde gambas al ajillo hasta paella de mariscos que te dejarán flipando. Así que, si eres fan de los sabores del mar, este es tu sitio. No te lo pienses más y dale una oportunidad. ¡Te va a encantar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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