Las Brasas de San Miguel

Las Brasas de San Miguel

Si estás buscando un lugar donde devorar buena carne en Alicante, Las Brasas de San Miguel es tu sitio. Este restaurante, ubicado en Calle San José, 5, es amplio y tiene una aclimatación que te hace sentir cómodo desde el primer momento. El servicio es rápido y el personal, súper amable, así que no te preocupes, aquí te van a tratar de lujo. Y ojo, que la calidad de la comida es top, especialmente si te flipan las carnes a la brasa.

No te olvides de dejar hueco para el postre, porque la torrija con helado de turrón es un must que no te puedes perder. Los precios son razonables, así que no te va a doler en el bolsillo. Si quieres disfrutar de un buen ambiente y excelentes platos, ya sabes que Las Brasas de San Miguel es muy recomendable, ¡así que haz tu reserva y date un homenaje!

Las Brasas de San Miguel

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 1.754 Reseñas
Dirección: C. San José, 5, 03002 Alicante
Teléfono: 865 52 01 96

Horarios Las Brasas de San Miguel

DíaHora
lunes13:30–16:00, 19:30–23:45
martes13:30–16:00, 19:30–23:45
miércoles13:30–16:00, 19:30–23:45
jueves13:30–16:00, 19:30–23:45
viernes13:30–16:00, 19:30–23:45
sábado13:30–16:00, 19:30–23:45
domingo13:30–16:00, 19:30–23:45

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Las Brasas de San Miguel

Dónde se encuentra el restaurante Las Brasas de San Miguel

¡Tienes que probar Las Brasas de San Miguel en Alicante! Este lugar es un 10/10 en todo. La última vez que fuimos a cenar, la experiencia fue excelente, como siempre. Pedimos cecina que estaba realmente exquisita, y unos huevos rotos con jamón que nos dejaron flipando. Pero lo mejor fue el chuletón gallego premium de plato principal. A mí me gusta la carne con más infiltración y maduración, pero aún así, estaba brutal. Y no solo eso, el servicio fue impecable. Nuestro camarero, Marco, fue un encanto, siempre atento y simpático. Sin duda, vamos a repetir, tanto por la comida como por el trato. ¡Muy recomendable!

Otra vez mi pareja me llevó a este sitio como sorpresa para comer y no pudo ser mejor. Pedimos unas patatas bravas al estilo de las brasas (yo no soy fan, pero estas me encantaron), unas croquetas de jamón, y el famoso chuletón gallego de vaca mestiza. ¡Tómate un vino para rematar! Y no te olvides de dejar espacio para la torrija de las brasas y un café con leche. Todo estaba exquisito y el local tiene una decoración muy chula. En total, nos salió por 154,35€, pero valió cada céntimo. La experiencia de hacerte tú mismo el chuletón fue increíble. ✨

Si buscas un sitio para disfrutar buena carne, este es el lugar. El ambiente es muy agradable y el servicio es de primera. Los camareros están ahí justo cuando les necesitas, sin agobiar. La parrillada de carne fue lo que pedimos, y los entrantes y postres hicieron de la cena algo perfecto. Totalmente recomendable.

Lo mejor es que, si te decides a ir, no necesitas ser un experto en reservas. La vez que fuimos, llegamos sin aviso y nos atendieron enseguida, dándonos una mesa. El trato es exquisito, con muchos detalles que marcan la diferencia, gracias a un camarero llamado Ricardo. La calidad en los platos, especialmente en las carnes, habla por sí sola.

Y, para los despistados, Las Brasas de San Miguel está en C. San José, 5, 03002 Alicante. ¡Así que ya sabes, no te lo pienses más y dale una oportunidad!

Cuál es la dirección exacta de Las Brasas de San Miguel en Alicante

Y después de darle varias vueltas, ¡nos decidimos a ir a Las Brasas de San Miguel! Y la verdad, no puedo estar más contento de haberlo hecho. 5 estrellas a toda la experiencia. La comida estaba espectacular y el trato de los camareros, un 10. Sergio, en particular, se portó de maravilla, siempre atento y amable, no lo olvidaremos. Sin duda, vamos a volver pronto. Si te estás preguntando, la cena nos salió sobre 40-50 € por cabeza, que no está nada mal por lo que comimos.

La carne… ¡Ay, la carne! La parrillada de carne que nos trajeron fue una locura. Además, la manera en que estaba presentada era digna de un Instagram. Te lo juro, era artísticamente trinchada, ¡simplemente brutal! Si eres fan de las bravas, pídete las de allí que están a nuestra manera. No te arrepentirás. Así que ya sabes, si buscas un sitio que sepa trabajar el producto, este es el lugar.

Y aunque tuve un par de comentarios de peña que dicen que es caro, la calidad que ofrecen justifica un poco el precio. 65 € por la parrillada puede sonar un poco elevado, pero la experiencia completa vale la pena. Lo único que no me moló fue que te cobran los dos euros por el pan que, sinceramente, debería venir con lo que pagas. Pero bueno, a fin de cuentas, el pulpo a la brasa y el entrecote estaban en su punto perfecto, así que eso compensa.

Y para los que están dando vueltas para encontrarlo, la dirección exacta de Las Brasas de San Miguel es Calle San José, 5, 03002 Alicante. No te olvides de reservar a la hora punta, que a veces hay que hacer cola. Pero créeme, vale totalmente la pena. ¡Nos vemos allí!

Qué tipo de comida ofrecen en Las Brasas de San Miguel

Mira, si estás buscando un sitio para cenar en Alicante que valga la pena, Las Brasas de San Miguel es una opción a considerar. La comida es una delicia, la atención al cliente es pesadita de lo buena que es y el ambiente está bien chido. Tienen un rollo pet friendly, así que puedes llevar a tu perrito sin problemas. Personalmente, te recomendaría hacer reserva antes de ir, porque suele llenarse. Puedes contar con que por persona andarás gastando entre 20 y 30 euros. No está nada mal, ¿no?

He escuchado que la parrillada de carne es una maravilla, y a mí no me extraña. Algunos amigos han probado los huevos rotos y las berenjenas rebozadas, y han salido super satisfechos. Aunque bueno, hay que ser honestos, las raciones no son brutales, pero la calidad de la comida es top. Por cierto, el servicio es de 10, siempre con una sonrisa y atentos a lo que necesites.

Eso sí, no todo es perfecto. Hubo quien se quejó de que la comida estaba más grasosa de lo que esperaban, así que si no eres fan de eso, tal vez debas tener precaución. Pero por lo general, la mayoría está encantada. He leído que las torrijas de la casa, hechas por Ricardo, son un postre que no te puedes perder. Y si eres carnívoro a muerte, el T-bone y la vaca gallega son de lo mejor que te puedes meter entre pecho y espalda.

Entonces, ¿qué tipo de comida ofrecen en Las Brasas de San Miguel? Principalmente, te vas a encontrar con una oferta variada en carnes, con especialidad en asados y parrilladas. También tienen entrantes como las berenjenas y, algunas sorpresas como leche frita que están de lujo.

Es necesario hacer una reserva para comer en Las Brasas de San Miguel

Y bueno, hablando de Las Brasas de San Miguel, hay de todo tipo de comentarios. Por un lado, hay quienes han tenido experiencias brutales, como esa pareja que fue y se quedó encantada. La comida estaba de 10 y el trato, ni se diga. Tienen terraza y salón, así que si quieres una buena cena con calma, este lugar suena bien. Esos platos de cordero a la brasa y la leche frita los ponen en lo más alto. Ellos están en su mundo, recomendando el sitio a todo el mundo. ¡Claramente un 5 estrellas!

Pero, por otro lado, hay otras historias que no pintan tan bien. Me encontré con un par de reseñas que son un verdadero desastre. Como la de ese grupo que se quejó de una croqueta fría. Menudo lío, ¿no? El tipo que atiende no se comportó nada bien, con amenazas de no sacar más croquetas. Definitivamente un servicio de 1 estrella. La comida puede ser buena, pero si el camarero se pone así, se te quitan las ganas de volver, la verdad.

Y no hablemos de esa vez que la torrija arruinó la cena de otra pareja. El chuletón estaba espectacular y la ensalada buena, pero luego llega el postre y… ¡puff! Una torrija que parece bizcocho congelado. Imagínate pagar casi 150 euros y terminar con un dolor de barriga por algo que no era comestible. Decepción total, y eso también le bajó la nota del sitio, dejándolo en 2 estrellas.

Ahora, sobre si hay que hacer reserva para comer ahí, parece que dependiendo del día y la hora, puede que sí. Las opiniones de quienes han pasado por allí suelen mencionar que el lugar es recomendable, así que si no quieres quedarte sin mesa o con un lío como el de la croqueta, mejor asegúrate de reservar. Así te evitas contratiempos y disfrutas de la buena comida que suelen ofrecer. ¡Ya sabes!

Cómo es el ambiente del restaurante Las Brasas de San Miguel

La verdad es que Las Brasas de San Miguel se lleva un 10 en comida. Desde los entrantes hasta las carnes, todo es calidad pura. Ya se ve en las fotos que la cantidad no defrauda: puedes salir satisfecho sin quedarte con hambre. La parrillada de carne es un must, y las patatas caseras son un acompañamiento perfecto. Un festín de sabores, te lo prometo.

El servicio también tiene su punto a favor, aunque fuimos en hogueras y era un caos total. El sitio estaba a reventar, así que, claro, iban un poco a la carrera. A pesar de eso, nos trataron bien y hubo buen rollo. Eso se agradece, ¿no? Aunque el ambiente estaba cargado de gente, siempre está bien que te atiendan con una sonrisa.

Hablemos de precios: salimos a menos de 30€ por persona. Cogimos varios entrantes, unas parrilladas y un par de cervezas, y la relación calidad/precio es de las mejores que he visto. No es necesario arruinarse para comer bien, y encima, si decides no pedir postre, ¡aún mejor!

Para que te hagas una idea del ambiente, es un sitio donde puedes disfrutar de buena comida con amigos o familia. Hay variedad de carnes y varias cervezas de grifo que acompañan genial la parrillada. Aunque, a pesar de cómo se lo curran en la cocina, hay que mencionar que un par de experiencias con algunos camareros no fueron nada del otro mundo. En general, la vibra es agradable y la comida merece la pena. Sin duda, yo repetiría.

Qué tipo de servicio se ofrece en Las Brasas de San Miguel

Mira, si hablas de Las Brasas de San Miguel, no puedes ignorar lo que ofrecen. Llevo varias visitas y cada vez me sorprende más. 5 estrellas por las carnes, en serio. La carne espectacular que tienen aquí es de otro mundo. Se nota que cuidan el producto, el chuletón Black Prussian es una bomba, y los quesos, todos españoles, son pura delicia. La torrija de postre... ¡puf! Puedes olvidarte de lo que hayas probado, esa torrija es otra liga. Además, el servicio es de 10, Ricardo, el gerente, es un crack, siempre te recomienda lo mejor y con una sonrisa.

El único pequeño toque malo que puedo mencionar es el pulpo a la brasa. No sé si hoy estaban un poco apurados, pero estaba un poco duro. Pero, ¡quién se queja cuando tu plato principal da la talla! Y lo mejor, para los que no quieren salir del local oliendo a carne, tienen un dispositivo de extracción que se encarga de que el humo no invada todo el salón. ¡Qué detalle!

Y luego está la experiencia que tuvo esa persona que le puso un *uno* al lugar. Es cierto que hay de todo, pero, ¿en serio esperas lo mismo en un local como este que en un kebab de la esquina? La calidad y el servicio aquí son bien diferentes. Ahora, el tipo de servicio en Las Brasas de San Miguel es realmente bueno, te hacen sentir como en casa con su atención y son super atentos. Pero claro, si llegas pensando que te van a servir carne de la bodega de tu abuelo y te engañas, ahí ya es otra historia. Esto es un sitio más gourmet, un plan para disfrutar y comer bien. ¡Así que ya sabes! ¡A llenar el estómago con buen rollo!

El personal de Las Brasas de San Miguel es amable

Men, hablemos de Las Brasas de San Miguel. Desde que fui por primera vez hace un par de años, me ha encantado la comida que ponen ahí. Es de esas que te deja con ganas de volver, y la verdad, no me puedo quejar. La última vez sí que me llevé un mal rollo en el ambiente. El encargado, ese señor canoso, regañó a los camareros justo delante de nosotros. Yo, que estaba disfrutando de mi cena, me sentí incómodo. Esas cosas, man, no se hacen cuando tienes clientes delante. Rompe todo el buen rollo que normalmente tiene el sitio.

Y hablando de la comida, ese día me pedí un entrecot que, sinceramente, no estaba tan tierno como esperaba, aunque mi pareja sí tuvo suerte con el suyo. Lo que sí siempre me deja sorprendido son las hamburguesas, que son una locura. Ah, y el bacalao que pedí estaba de muerte. La ración de berenjenas, eso sí, un poco escasa, como si se estuvieran guardando las porciones. En fin, la comida sigue siendo de 10, sin duda.

El lugar tiene su encanto, es acogedor y el servicio, por lo general, está en un buen nivel. Aunque esa vez el ambiente no fue perfecto, la atención del personal es bastante buena, como siempre. En general, la comida y el trato son flipantes y ese sitio sigue siendo uno de mis favoritos tanto para comer como para cenar.

Así que, para responderte, sí, el personal de Las Brasas de San Miguel es amable. Aunque a veces haya algún desliz, la intención de brindar buen servicio ahí está. ¡Ojalá que lo mejoren y que esa vibra buena regrese!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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