Calma Restaurante

Calma Restaurante

¿Buscas un lugar donde relajarte y disfrutar de buena comida? Calma Restaurante, ubicado en Vereda De La Didota, S/N, Oropesa del Mar, es el sitio perfecto. Aquí te espera una amplia variedad de platos que se adaptan a todos los gustos y, si eres fan de las cervezas, ¡tienes que probar la suya! Además, su café es muy bien valorado, así que no dudes en pedirlo para rematar tu comida.

Y lo mejor de todo, el ambiente es buenísimo. El personal es alegre y atento, lo que hace que comer aquí sea un placer. Ah, y no olvides preguntar por el servicio take away si quieres llevarte algo a la playa. ¡Te va a encantar!

Calma Restaurante

Restaurante
Valoración media: 3,3
Opiniones: 199 Reseñas
Dirección: Vereda De La Didota, S/N, 12594 Oropesa del Mar, Castellón
Teléfono: 964 31 95 68

Horarios Calma Restaurante

DíaHora
lunes9:00–23:00
martes9:00–22:30
miércoles9:00–22:30
jueves9:00–22:30
viernes9:00–22:30
sábado9:00–23:30
domingo9:00–22:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Calma Restaurante

Dónde se encuentra Calma Restaurante

¡Ey, gente! Si tienen pensado pasar por Calma Restaurante, es mejor que lean esto antes. Está en Vereda De La Didota, S/N, 12594 Oropesa del Mar, Castellón, justo a pie de playa. Así que ya saben, el ambiente es bonito, pero lo que han estado trayendo a la mesa últimamente es para pensarlo.

A ver, comenzando por lo bueno: hay quienes dicen que les ha ido bien, que la comida está rica y la atención del personal es impecable. Pero, sinceramente, mis últimas dos visitas han sido un verdadero batacazo. La primera vez, después de sentarnos a cenar a las 21:15, nos dicen que la cocina cierra a las 22:00. ¡Vamos, que ni se habían calentado los platos! Y no hablemos de la Coca-Cola que me trajeron: estaba tan agitada que ¡se derramó por toda la mesa! Y cuando se lo pedí al camarero, simplemente me miró con cara de "ah, qué pena" y ni siquiera me trajo otra.

Y eso no es todo. Un grupo de amigos y yo pedimos el menú del día y, de verdad, fue un desastre. Los macarrones estaban pasadísimos, un total de 1 estrella en comida. Y cuando llegamos al pollo empanado, parecía más un trozo de pollo naranja que de corral. Al devolver los platos, nos hicieron pagar igual por todo, porque "así es cómo funciona". ¿Es en serio? Eso es sentirse estafado, yo no vuelvo más.

Lamentablemente, cada vez que voy, la cosa se pone peor. El ambiente y la atención podrían salvar el día, pero si la comida está así de mal, ¿de qué sirve? En fin, si andan buscando un buen plato y un trato amable, busquen Calma Restaurante… pero solo si están dispuestos a jugar al azar. A la próxima, prefiero quedarme en casa.

Qué tipo de comida ofrece Calma Restaurante

La última vez que estuve en Calma Restaurante fue un caos. Fuimos un grupo de nueve personas con reserva y al llegar, ni rastro de la mesa lista. Parecía que no tenían idea de que íbamos. La parte buena es que las hamburguesas estaban muy ricas, perfectas para los niños, pero la pasta… ¡madre mía! Totalmente incomible. Del menú del día, el solomillo fue un desastre, seco, como si estuviera hecho de zapato y con un sabor que era todo menos agradable. Lo peor es que nos dijeron que podíamos cambiar los platos, pero nos iban a cobrar los nuevos. ¡Un desastre total!

El servicio dejó mucho que desear. Solo había dos camareros para atender a todo el mundo, lo que hacía que todo fuera aún más lento. Pedimos pan antes de que trajeran los platos y, ¡sorpresa!, nos lo trajeron justo cuando estábamos en el postre. Esto nos pasó en una de las muchas visitas que hemos hecho, pero esta vez definitivamente fue decepcionante.

Pero, no todo es malo. Hay otra cara de Calma que vale la pena mencionar. Conocimos el sitio por una página de Facebook y desde entonces, nos encanta. Perfecto para tomar un café con vistas al mar que te dejan sin aliento. ¿Te imaginas disfrutar de una paella deliciosa con amigos viendo el horizonte? La comida suele ser de calidad, y los precios son bastante razonables, entre 10 y 20 euros por persona. El servicio aquí es más profesional, así que no podemos dejar de recomendarlo.

De modo que, ¿qué tipo de comida ofrece Calma Restaurante? Pues vas a encontrar de todo un poco, desde hamburguesas y tapas ricas hasta pescados y arroces, incluyendo paellas que son una delicia. Eso sí, la experiencia puede variar bastante, así que mejor ir preparado.

Hay opciones para diferentes tipos de dietas en el menú

La verdad, este sitio, Calma Restaurante, parece tener una montaña rusa de opiniones. El año pasado, la comida era increíble, pero te quedabas con los brazos cruzados del montón de moscas que volaban como si fueran parte del decorado. Este año, fuimos cinco a probar el menú y, oh sorpresa, no había casi nadie en el local. Eso ya olía raro. Los macarrones estaban tan blandos que los podrías usar como mortero. El pollo rebozado, un auténtico desastre, ni lo tocamos. Se veía de un color naranja que no puedes ni describir. Cuando le contamos al camarero, se lució soltando que era pollo de corral. ¿En serio, amigo? Decidimos que era mejor dejarlo. Su reacción fue que lo devolvían todas las mesas. No necesitan más aclaraciones, ¿verdad?

Lo peor de todo fue la cuenta, cinco menús y los tipos no se inmutaron. Nos peleamos un poco, pero al final pagamos porque preferimos no liarla más. Mejor no pensar en lo que podría haber pasado si decidíamos irnos sin pagar, o peor, llamar a los civiles. Después de esto, no es sorpresa que no hubiera ni moscas este año. Así que, si pensabas ir, ya te han avisado.

Ahora, hay que darle un giro. Por otro lado, tenemos otras experiencias en este bendito restaurante. Un grupo dijo que es de 10: el trato, el personal, y la comida espectacular. Llevar varios años viniendo al camping y al fin se animan a probar el restaurante. ¡Con eso ya es una buena señal!

Aunque también hay que mencionar que tiene sus fallas. Hay que tener cuidado porque la salida de la piscina está resbaladiza, y eso puede ser un drama. Al parecer, el servicio también varía. Hay una chica amable que se preocupa, pero después te toca un chico que no da pie con bola. Y sobre la comida en sí, aún no me queda claro si tienen opciones para dietas especiales, al menos no mencionan nada. Lo que dicen de los menús parece bastante estándar, así que puede que no haya mucha variedad para quienes buscan opciones fuera de lo habitual. Pero si decides arriesgarte, ¡buena suerte!

Cuál es la especialidad de Calma Restaurante en cuanto a bebidas

Así que, si estabas pensando en Calma Restaurante, aquí van mis impresiones. 3 estrellas en el ambiente y un menú a 12€ que te dejará satisfecho, pero la cosa no es tan simple como parece. La fideuá hecha a la brasa es un must, ¡espectacular! Pero, ojo, con el servicio sí que la cosa se complica. Aunque apenas había 4 mesas, parecía que estaban en un mar de caos. Como pollo sin cabeza, haciendo que esperásemos una eternidad. Respira hondo, porque incluso tuvimos que recordarles que trajeran los segundos. Para colmo, presenciamos una discutida entre los camareros que sólo faltó que nos invitaran a participar. Fue bastante desagradable.

La última vez que fuimos, era para cenar con 6 amigos a las 21h. ¡Error! Nos dicen que pidamos la comida rápido porque a las 21:30h cerraba la cocina. ¿What? Si el sitio cierra a las 22h, ¡mal rollo total! Nos fuimos sin comer, la verdad, y prometimos que jamás volveríamos. Mal negocio y peor trato.

Por otro lado, hay buenas vibras por ahí. Si pasas un día entre semana, la comida es muy buena, con menús que rondan los 15€ y muchas opciones. El servicio es amable y el ambiente es tranquilo, ideal para charlar. Y sí, hay mesas donde puedes ver el mar. La única pega es que la piscina es solo para los del camping, y sería genial que pudieras darte un chapuzón después de comer. Pero bueno, si la comida y el trato son buenos, ¡da para repetir!

Y si te estás preguntando ¿cuál es la especialidad de Calma Restaurante en cuanto a bebidas? Por lo que he visto, se mueven bastante bien con la carta de vinos y cervezas, pero nada como pedirte una buena caña mientras disfrutas de esa fideuá brutal. ¡Aprovecha y descúbrelo tú mismo!

Es el café de Calma Restaurante bien valorado

Mira, si andas buscando un sitio donde comer en Oropesa del Mar, no busques más. Calma Restaurante es la parada obligatoria. Tiene 5 estrellas, y no es para menos. La comida es variada y sabrosa, así que no te vas a quedar con hambre. Los platos que me fliparon fueron las Patatas Bravas, la Ensalada Didota, los Calamares a la Romana y, claro, el Arroz Caldoso de Marisco. Todo estaba en su punto y, la verdad, la presentación también está muy bien cuidada.

El personal, en especial Ángeles y Pepe, son un encanto. Siempre atentos y con una sonrisa, haciendo que te sientas como en casa. El ambiente es de lo mejor, tienes vistas al mar que te dejan sin aliento. Perfecto para pasar un buen rato. Además, si piensas ir, reserva porque suele haber mucha gente, y ya sabes, en hora punta, lo mejor es tomárselo con CALMA. Por entre 10 y 20 € por persona, te llevas una experiencia increíble.

He oído que han hecho reformas y han modernizado el lugar, así que más razones para ir. Aunque he notado que a veces el servicio puede quedarse un poco corto porque son pocos camareros para tantas mesas. Pero, en general, me parece un sitio estupendo, con un ambiente chido y comidas rico.

Y respeto al café… bueno, no tengo detalles específicos, pero en un lugar así, seguramente debe estar bien valorado. Con esa atención y calidad en los platos, es probable que no decepcione. Si estás pensando en tomar un café después de comer, yo diría que es una buena idea. ¡Vamos a darle una oportunidad!

Qué hace que el ambiente del restaurante sea especial

La verdad es que Calma Restaurante tiene un poco de todo, pero no todo bueno. Fui un par de veces y la última fue un desastre total. El servicio, aunque amable, es una tortura, tardan siglos en traer lo que pides. Un día pedí un entrecot, que en el menú sonaba espectacular, y al final me trajeron un filete de ternera que parecía que había luchado contra un zapato. Lo pedí poco hecho y me trajeron una suela seca. ¡¿En serio?! Además, sobre las bebidas intentaron hacerme el lío cobrándome lo que no era. La camarera, en vez de disculparse, tiene una actitud que no se le puede aguantar, muy borde. No quiero ni hablar de la ensalada que antes te ponían y que ahora han desaparecido.

En cuanto a la comida, puede que no esté tan mal, pero no es nada del otro mundo. Algunas veces he ido y he disfrutado, pero en otras ocasiones, nah. Una vez, la comida llegó a media mesa separada y los otros se quedaron mirando como si esperaran un milagro. El pan, un drama, tuvimos que pedirlo 7 veces. Es un rollo tener que insistir así. Pero aun así, cuando está el buen personal, la cosa cambia y se siente más cómodo. Pero cuando está ese chico que parece que le molesta atender, la experiencia se va al garete.

Ahora, lo positivo es que la gerente sí parece preocuparse por los problemas. La última vez que fui, intentó resolver mis quejas y eso se valora. El ambiente, a pesar de las meteduras de pata en el servicio, puede llegar a ser agradable. El lugar tiene un rollo tranquilo que te invita a quedar un rato, aunque te toque lidiar con retrasos. Si no tuviéramos que aguantar las actitudes de algunos del personal, sería mucho mejor. Pero bueno, cada vez que me siento allí, me acompaña la incómoda mezcla entre el buen rollo del sitio y lo que pasa en cocina y con los camareros. Tiernas risas y a la vez una tensión que no debería estar. ¿Un restaurante más en la costa? Tal vez, pero hay que estar preparado para lo que te vas a encontrar.

Cómo es el servicio del personal en Calma Restaurante

Hombre, si estás pensando en darle una oportunidad al Calma Restaurante, mejor que lo pienses dos veces. Ayer, tuvimos una Nochebuena que ni te cuento. Los platos estaban fríos, el pescado era un desierto seco, y el vino sabía a puro vinagre. ¡58 euros por cabeza! ¿Y solo una botella de vino? Eso no se puede permitir, amigo. La única cosa que se salvó de la noche fue el espectáculo de canto, pero claro, eso no llena el estómago, ¿verdad? Te hacen pagar primero y luego te viven decepcionando. ¡Dame una respuesta, gerente!

Por otro lado, también hay quienes han tenido experiencias totalmente opuestas. Algunos han estado viniendo muchos años, y lo han notado todo: desde la remodelación del restaurante hasta una comida más elaborada. La brasa parece que le dio un nuevo aire, y esos platos tienen un sabor que te deja pensando en repetir. Las camareras son súper amables, y los veteranos como Alex y Pepe son un encanto. Sin duda, para muchos, se ha vuelto su lugar de referencia en Oropesa gracias a las vistas y la calidad del servicio.

Y si hablamos de platos, la paella de marisco a la brasa es sencillamente espectacular. Hecha con cariño y paciencia, muchos la consideran la mejor en Castellón. Pero, no se puede negar que hay gente que no ha tenido tanta suerte. La verdad es que, aunque el servicio puede ser simpático, la cocina debería estar a la altura también. Algunos han dejado claro que, si el jefe de cocina está a pie de calle, todo puede ir bien, pero si no, la experiencia no vale nada.

Entonces, ¿cómo es el servicio del personal en Calma Restaurante? Bueno, en general, parece que el servicio es la parte más consistente, con camareros amables y profesionales. Pero si la cocina no responde, todo el empeño del personal se va al traste. Hay que tener eso en cuenta a la hora de elegir dónde comer.

El restaurante ofrece servicio de comida para llevar

Mira, hablemos de Calma Restaurante. Está en Vereda De La Didota, S/N, 12594 Oropesa del Mar, Castellón, y la verdad es que tiene sus cosas. La terraza está genial, con unas vistas que molan, pero el servicio deja mucho que desear. Los camareros son lentos y bordes. Si quieres que vuelva la gente, hay que mejorar ese trato al público. Cuando fui a comer, el brunch era asequible, entre 1-10 € por persona, pero la comida quedó en un 3 y el servicio en un 1.

Sin embargo, no todo es tan malo. Hay otros que han tenido una experiencia mejor. Algunos dicen que la comida es de 5 estrellas y que el menú del día por 15€ está top. Además, los camareros se mostraron amables. Ellos resaltan lo bien que está la comida aquí, con un ambiente que le da un 5. Y sí, es muy recomendable si lo que quieres es comer bien y disfrutar de las vistas al mar.

Por otra parte, hay quienes están decepcionados. Comentan que con la nueva dirección el lugar ha perdido su brillo. La variedad de la comida es para llorar, dicen que repiten el menú toda la semana y eso no puede ser. Un 1 en comida y servicio y, aunque el lugar quedó bonito también se siente que no hay organización. Se nota que hay camareros que intentan hacer su trabajo, pero no pueden hacer milagros. Sería mejor tener menos platos pero más variados, y no pedir lo mismo el lunes que el viernes.

Y ya que hablamos de las cervezas, tienen cerveza sin gluten, aunque es Cruzcampo, así que si buscas algo diferente, mejor vete a otro lado. Ahora, sobre la comida para llevar, parece que no creo que lo ofrezcan. Si quieres cenar ahí, tendrás que hacer cola en la barra para pedir lo que quieras.

Puedo llevar mi comida a la playa desde Calma Restaurante

Sabes, Calma Restaurante era el sitio al que íbamos todos los días. Tenía esa vibra de spot de referencia, pero ahora… puf, ha caído en picado. Una estrella de cinco. ¿Te imaginas? A pesar del empujón que podrían haber tenido con la Semana Santa y el puente de mayo, el lugar ni se acercó a lo que solía ser. El menú semanal se ha vuelto repetitivo y el arroz ha perdido su esencia. Antes era una joya. Ahora, no hay nada que ver con la calidad que tenían. Los camareros, que antes eran un modelito de atención, ahora andan como pollos sin cabeza, todos corriendo en distintas direcciones. ¡Un caos total! Y lo peor, ¡los segundos platos tardaron 45 minutos en llegar! ¿Cómo puede ser que un restaurante que funcionaba bien se haya dejado caer así tan rápido?

Por otro lado, he escuchado que Calma ha cambiado de aires. Estuvimos varios días en el camping y el nuevo menú está más que ajustado. Cinco estrellas para ellos. La variedad está chula cada día. La paella y la fideuá que pedimos para llevarnos al bungaló fueron top. Además, han reformado el restaurante y mejorado la carta. ¡Se nota el esfuerzo! La ubicación es un boom, con una terracita frente al mar que te hace querer quedarte allí todo el día. Y el precio, entre 10-20 €, es un regalo por lo que ofrecen. Comida 5, Servicio 5, y Ambiente 5. Además, hay muchas plazas de aparcamiento y es gratis, así que te olvidas del lío de buscar sitio.

Y ya que estamos, sí, ¡puedes llevarte tu comida a la playa desde Calma Restaurante! La experiencia de comer frente al mar es lo mejor. No olvides pedir tu paella o fideuá para disfrutarla como Dios manda en la playa. Es el plan perfecto para un día soleado.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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