
¡Ey, gente! Si estáis por Vilafranca del Penedès, tenéis que probar el Cafè de la Rambla, que está en Rambla de Nostra Senyora, 8. Este sitio es un auténtico hallazgo: ofrece una relación calidad-precio de lo mejor, con platos que no solo saben rico, sino que también tienen una presentación espectacular. El plato de ibérico es un must, uno de los mejores entrantes del pueblo.
La cocina mediterránea aquí está a otro nivel. Podéis disfrutar de un rape único, unos calamares bien elaborados o ensaladas que sorprenden. Y no os olvidéis del tiramisú: un detalle para cerrar la comida con broche de oro. Además, el menú del día a 15,90 euros incluye dos platos, bebida y postre, así que no tiene excusa. ¡Ya estáis tardando en hacer la reserva y disfrutar de una buena comida en un ambiente chill!
Cafè de la Rambla Rambla
Página web
Horarios Cafè de la Rambla Rambla
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–24:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 9:00–24:00 |
| jueves | 9:00–24:00 |
| viernes | 9:00–24:00 |
| sábado | 9:00–24:00 |
| domingo | 10:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Cafè de la Rambla Rambla
Dónde se encuentra el Cafè de la Rambla en Vilafranca del Penedès
¡Hey, gente! Si están pensando en ir al Café de la Rambla en Vilafranca del Penedès, prepárense para una montaña rusa. Por un lado, la comida del menú del día a 15,90 euros tiene sus encantos: dos platos, bebida y postre. Puedes encontrar cosas como verduras en tempura, pato y canelones de bacalao. ¡Todo muy bien presentado y sabroso! Pero, agárrense, que el servicio puede darte ganas de llorar.
Imagínate esperar más de 45 minutos para que te sirvan mientras las palomas hacen su propio festín entre las mesas. Eso sí, el camarero, un tal Isaac, parece ser muy majo, pero… ¿qué puede hacer un solo chico frente a un drama así? La comida es correcta, sí, pero no es para tirar cohetes. Y el ambiente, ¡uf!, con mesas pegadas y camareras que no tienen cuidado al pasar. Un verdadero dolor de cabeza. No puedo recomendarlo del todo, ¿sabes?
Ahora, no todo es oscuridad, eh. Hay quienes han vuelto y han tenido buenas experiencias, sobre todo por el menucito. Platos grandes, calidad y buen ambiente. Si logras evitar el estrés de las palomas y las camareras, puedes salir satisfecho.
Así que, si se preguntan ¿dónde está el Café de la Rambla?, está en la Rambla de Nostra Senyora, 8, 08720 Vilafranca del Penedès. Ahí empieza la aventura. Pero váyanse con cuidado, ¡que a veces es mejor comer en casa!
Cuál es el precio del menú del día en el Cafè de la Rambla
Hablando del Cafè de la Rambla, la verdad es que es un sitio que está bastante bien. 4 estrellas de puntuación y se lo merecen. El lugar es enorme, sobre todo la terraza donde te puedes sentar a disfrutar del buen tiempo. Si te gusta la atención rápida, aquí no te van a dejar esperando. ¡Así que ya sabes! No hay que estar aquí una eternidad entre plato y plato.
Hoy pedimos unas patatas bravas que, sinceramente, me gustan más sin salsa, pero para gustos los colores. También probé un provolone con hierbas provenzales que estaba increíble, relleno de sabor. De plato principal, me lancé a un tagliatelle con salsa pomodoro, queso y frutos secos gratinado. Chicos, estaba espectacular, me hizo feliz. Mis amigos tampoco se quedaron cortos, se fueron con unos canelones de la abuela con setas y unos fabulosos macarrones a la carbonara. Eso sí, de postre, unas trufas que me dejaron con ganas de más.
El menú es una pasada. Hay de todo, y si no te quieres complicar, hay menú completo o puedes elegir lo que te dé la gana. Me flipó la parte de brasa que tienen, pero ojo, lo de los postres pudo mejorar. La presentación de la tarta de chocolate no era la mejor y, spoiler: no es casera. Un poquito más de amor en los detalles no estaría de más, pero el resto vale la pena.
En cuanto al presupuesto, si buscas un buen plan, entre 20 y 30€ por persona, no está mal la verdad. Aunque a veces se pasan con los precios, sobre todo si te cobran 2.20€ por una ración de pan que parece más un adorno que otra cosa. Pero bueno, si te lo puedes permitir, es un buen sitio para ir, especialmente si te encuentras por el centro de Vilafranca del Penedès. Y ya que estamos en el tema, el menú del día suele rondar entre 10 y 20€, así que es bastante accesible. ¡No te lo puedes perder!
Qué incluye el menú del día en el Cafè de la Rambla
Y, la verdad, si estás buscando un sitio que no te falle en Vilafranca, Cafè de la Rambla es la jugada segura. Te lo digo, es un lugar encantador con cocina excepcional y servicio impecable. Cada vez que voy, me quedo flipando. Este último rato que estuvimos, Cristiano nos atendió como si fuéramos VIPs. La atención fue rapidísima y te hace sentir súper a gusto, como si estuvieras en casa, pero mejor porque no tienes que hacer la limpieza después.
La comida, menuda experiencia, amigo. Empezamos con una capresse y un xurrasco, y luego lo llevamos al siguiente nivel con un tataki que, créeme, no deberías perderte. La calidad de los ingredientes brilla y la presentación está a otro nivel. También hubo un postre que estaba de locos. Todo superó nuestras expectativas, y ese tataki y el postre se merecen un aplauso. Si quieres un sabor que te haga sonreír, lo tienes que probar. Repetiré, y eso dice mucho.
Y si piensas que el ambiente es malo, estás muy equivocado. Es un sitio acogedor y tranquilo, perfecto para ir a comer en familia o celebrarlo con los amigos. Los camareros siempre están pendientes y el servicio es rapidísimo. Apenas tuvimos que esperar, que a veces es la parte más frustrante, ¿verdad? Así que no te lo pienses mucho, hazte un hueco en tu agenda para este restaurante porque vale cada céntimo.
Por cierto, si te preguntas qué incluye el menú del día en el Cafè de la Rambla, te cuento que tienes opciones súper sabrosas. Desde tapas hasta sus legendarios canelones de la abuela, que son la estrella del lugar. Precios que oscilan entre 10 a 80 € por cabeza, dependiendo de lo que pidas, así que ¡no hay excusa para no darte un capricho!
Cuáles son algunos de los platos destacados del Cafè de la Rambla
Te cuento, el Cafè de la Rambla no se queda atrás, pero, aguanta que esto no es todo oro. Por un lado, hay que decir que tienen una buena variedad de platos, y cuando te sientas a comer, la comida no decepciona en sabor, pero algunos precios son de flipar. Había gente que se quejaba del jamón ibérico, que cuestan 20,90€, y con tan poco pan para acompañar. Eso sí, si quieres más pan, prepárate a soltar 2.40€. ¡Es como si te cobraran por aire! La camarera, aunque borde, te atiende pero se nota que no se esfuerza mucho en hacer que la experiencia sea mejor.
El servicio es una montaña rusa. A veces encuentras a camareros atentos que te dicen que las croquetas no son caseras, pero están buenas. El secreto está tierno y son sinceros hablando del menú. Eso te deja con una sensación de confianza, aunque no tanto como para olvidarte de las quejas que escuchas por ahí. La verdad es que a veces los platos no tienen la calidad que se espera, especialmente los segundos. Están correctos, pero no siempre vale la pena el precio.
También te cuento sobre la experiencia de hacer un vermut por la tarde o noche. Si vas a disfrutar de unas patatas bravas, eso es un win. Pero, si te quieres quedar a comer o cenar, mejor no te lleves sorpresas con el precio porque puedes terminar pagando más de lo que esperabas. Por otro lado, el menú de mediodía a 14€ está bastante bien, con comida casera y algún toque de autor.
Los platos que destacan en este lugar son las patatas bravas, que son casi un clásico, el secreto tierno que le encanta a la peña, y las croquetas que, aunque no sean caseras, están ricas. La ensalada también se lleva buenas notas. Pero, cuidado con los suplementos, que ahí puede ir tu dinero volando.
El Cafè de la Rambla ofrece opciones de cocina mediterránea
Mira, si andas por Rambla de Nostra Senyora, 8, no te puedes perder el Cafè de la Rambla. Entremos y te prometo que no es solo otro sitio más. La experiencia fue de 5 estrellas y es que casi me quedo a vivir allí. Los burgers que tienen están para chuparse los dedos, pero eso no es todo. La carta es amplísima, hay de todo y cada plato vale la pena. El ambiente es relajado y lo mejor, el personal te trata como si fueras de la familia. ¡Se nota que disfrutan lo que hacen!
Ya te digo, cuando llegamos por casualidad, nos quedamos encantados. Solo picoteamos, pero lo hicimos a lo grande. Las patatas bravas y la tempura de verduras te explotan en la boca. Y las croquetas de jamón y bacalao, ¡madre mía! Jugosas, sabrosas, una delicia. Y hablando del servicio, Ferran fue un camarero de 10, siempre atento y educado. Cristiano también se lo curra y eso se nota. Estos tipos hacen que valga repetir solo por ellos. Es increíble cómo un buen servicio puede elevar la experiencia, y aquí lo han conseguido a lo grande.
Claro, como en todos lados, hay opiniones de todo tipo. Alguien comentó que han tenido una mala experiencia con un señor mayor que, al parecer, es el encargado. Dicen que su trato a veces es un poco brusco, y es una pena porque es una mezcla muy rara comparado con el personal joven y amable que suele estar allí. Lo que es cierto es que esa actitud puede arruinar la experiencia un poco, y no debería ser así, porque el lugar se lo merece.
Ahora, sobre la pregunta de si el Cafè de la Rambla ofrece opciones de cocina mediterránea, la respuesta es un rotundo sí. Si bien la oferta de veganos no es muy amplia, la comida mediterránea brilla por su calidad y variedad. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de un buen plato en un ambiente acogedor, este es el sitio. ¡No dudes en darle una oportunidad!
Cuál es el plato recomendado como entrada en el Cafè de la Rambla
A ver, te cuento que el Cafè de la Rambla es un sitio que, si estás en Vilafranca del Penedès, no te puedes perder. Nos juntamos un grupazo de 30 personas, y a pesar de que avisamos con poco tiempo, ¡nos dieron cabida sin dramas! La comida fue excelente, pero lo que realmente se roba el show es el servicio. Isaac y Marina se portaron de lujo con nosotros y hicieron que todo fuera un paseo. Su toque cercano y la forma en que manejaron todo fue de 10 puntos. Hicieron que nos sintiéramos como en casa, y eso es un plus que valoro muchísimo.
Te digo que, además de nosotros, se ve que el equipo en general se aplica. Laura también estuvo por ahí, y los de cocina, ¡uf! Todo lo que salió de allí estaba exquisito. Hacer 500 km para encontrar un lugar tan a la altura para una comida familiar no es fácil, pero aquí se notó el cariño y la dedicación que le ponen. Así que sí, recomendable al 100%, sin dudas.
Por otro lado, me choca un poco leer algunas críticas negativas. Hay quien ha tenido experiencias distintas, incluso uno decía que las tapas eran de calidad muy baja y me parece raro, porque lo que comí yo estaba bien. También hay quien menciona que el ambiente no era lo mejor, pero la verdad es que a nosotros nos pasó todo lo contrario. El sitio es bastante tranquilo para charlar y lo que dijimos sobre el servicio es cierto.
Ahora, sobre el plato recomendado como entrada, no puedo dejar de mencionar que las tapas son lo que la gente suele pedir. Muchos optaron por ellas, pero con lo que compartimos en nuestra mesa, definitivamente hace falta preguntar por algo como unas patatas bravas o una tabla de quesos, que parecen ser el gancho y que seguro no decepcionan. Así que ya sabes, si pasas por ahí, no dudes en pedirlo. Te va a gustar.
Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Cafè de la Rambla
Así que ya te cuento, el Cafè de la Rambla en Vilafranca del Penedès tiene una movida variada. Por un lado, puedes encontrarte con un ambiente que parece chido, con 5 estrellas en eso, pero cuando tocas el tema de la comida y el servicio, la cosa se complica. A mí me pasó que tardaron un montón en atenderme y cuando llegó la comida, era un lío total, ¡se equivocaron en lo que pedimos! Así que al final, quedé con un sabor amargo, aunque algunos platos están bien, calificaría la comida como un 4.
Después, escuché que no soy el único decepcionado. Un amigo probó esos saquitos de pasta filo y se quedó flipando. Le parecían de tienda de congelados y, sinceramente, ¡no esperaba eso de un sitio que se llama restaurante! Comida un 2 y, oye, aunque el ambiente estaba decente, el trato se las trae. La gente de ahí no parece estar muy encantada de escuchar que algo no está bien. No hubo un "lo siento" ni nada, al final, ¡gracias pero no vuelvo!
Para ponerle la guinda a este pastel, un grupo de conocidos intentó sentarse a tomar algo durante las fiestas del pueblo, y qué bien les fue. Ya sabes, les dicen que pregunten primero, y al final, recibieron un trato de aquellos que te hacen querer salir corriendo. Un camarero con bastante desprecio les tiró los cubiertos y, sinceramente, ¿quién quiere eso? Hasta ellos, que son del pueblo, juraron que no vuelven. Así que, si vas, mejor prepárate para un servicio que puede ser un poco complicado.
En cuanto al ambiente, puedes esperar una terraza guay, personal simpático en algunos momentos, pero que de repente se torna en un rollo de desdén y desprecio. Te da la sensación de que, aunque el espacio podría ser genial, la actitud de algunos empleados arrastra todo. Así que ven con calma, porque podrías encontrarte con una experiencia de lo más rara.
Es necesario hacer reserva para comer en el Cafè de la Rambla
Ya te digo, Cafè de la Rambla tiene sus altibajos. Patatas bravas, que en algún momento me volvían loco, ahora son un tiro en el pie. Fui la otra vez y la cosa pintaba fea, se lo comenté al camarero, pensando que al menos iban a hacer algo al respecto. Pero no, solo me dijeron que se lo dirían a la cocina. Total, el rollo de la cerveza que pedí tampoco estaba disponible, algo que ya se había repetido en visitas anteriores. Así que, en resumen, comí por un precio de 1-10 €, pero ni el servicio ni la comida destacaron. 3 estrellas para esta experiencia.
Pero no todo es malo. Hay días que sale la jugada perfecta. En una ocasión, pedí el menú y, te lo digo de corazón, estaba todo buenísimo. Un chico moreno en el servicio era un crack, súper profesional y de buen rollo. Me sorprendió cómo estaba la terraza, a pesar de ser invierno, ¡se estaba genial! Esos días compensan lo malo, te dejan con ganas de volver. En este caso, el precio rondó 30-40 € y fue una experiencia de 5 estrellas, sin duda.
Sin embargo, no puedo olvidar la vez que me atreví con unas tapas de lágrimas de pollo y, ¡sorpresa! El pollo estaba medio crudo. Y la pizza que ordené, la masa era como un frisbee, imposible de partir. Solo el vino blanco se salvó. La atención fue buena, pero la comida fue un desastre. Me salió por unos 50-60 € y esta experiencia fue un 1 estrella, chao, no vuelvo.
Por último, hay quienes ven el sitio con otros ojos. La calidad en la carta de platos es buena, ofrecen medallones de queso de cabra, copa de cavas y gambas rebozadas que son un bombazo. Pero ojo, el servicio puede flaquear cuando hay poco personal para tanta mesa. En general, una cena puede costarte entre 10-20 € y si te va la vida tranquila, el ambiente es 5 estrellas en esos momentos.
En cuanto a si necesitas hacer reserva para comer en el Cafè de la Rambla, la verdad es que es recomendable. Si vas en horarios pico, mejor asegurar sitio, porque la gente suele llenar el lugar, y no querrás quedarte fuera, ¿me sigues?
El Cafè de la Rambla tiene opciones para postre
Y bueno, hablemos del Cafè de la Rambla, que está en la Rambla de Nostra Senyora, 8, 08720 Vilafranca del Penedès. La experiencia ahí puede ser un tiro al aire. Por un lado, encuentras cosas que están decentes. La ensalada de parmesano y rúcula está muy bien presentada, en línea con lo que pagas. La entraña de ternera estaba buena, aunque un poco más hecha de lo que me gusta, pero eso fue cosa mía. Las pizzas y la pasta son aceptables, pero, ojo, el relleno de las pizzas puede estar seco. La atención de los camareros, eso sí, se lleva su buena nota.
Por otro lado, he escuchado de algunos que la experiencia fue horrorosa. Una estrella para los que salen renegando. La comida se siente como un robo, porque entre lo que dice la carta y lo que te termina cobrando… un auténtico lío. El menú de 13€ promete café o postre, pero si no pides postre, el café lo pagas. Pinta a estafa. La camarera, gélida como el invierno en Siberia. No vale la pena, hay mil sitios mejores cerca.
Y si hablamos de servicio, vaya desastre para otros. Súper lentos y con una ayudante que parece más interesada en sus WhatsApps que en sacar la comida. Si solo tienen menú los fines de semana, ¿por qué no tienen todo más listo? Al final, ni postres ni ganas de volver. Es una pena, porque la comida no parece tan mala, pero la lentitud destroza la experiencia.
Y lo que me preguntas sobre los postres, pues mira, la verdad es que según lo que he visto, parece que la opción se vuelve muy limitada. Si no pides postre, puede que acabe siendo un lío. Así que puede que sea mejor ir con la idea clara de que si entras, pienses en lo que quieres pedir desde el principio. ¡Suerte si decides probarlo!
Cuál es el recomendado
La verdad es que si vas a Café de la Rambla en Vilafranca del Penedès, prepárate para una experiencia que puede ir de mal en peor. Mira, el camarero que parece ser el dueño es de lo más borde que te puedas encontrar. Nos hicieron levantarnos de la mesa después de estar tres horas allí, como si no tuviéramos derecho a quedarnos aunque ya habíamos consumido. Vamos, ¡qué falta de tacto! Además, cuando le pedimos la cuenta y quisimos pagar por separado con tarjeta, casi nos echa de allí. Nos dijo que mejor hiciéramos Bizum. ¿En serio? Muy mala atención, en general.
Y si te piensas que porque no estoy hablando de menú del día la cosa mejora, ¡estás muy equivocado! Fuimos un domingo a probar su provolone y madre mía, eso era una mi3rda total, parecía que necesitabas una escarpa y un martillo para poder comértelo, durísimo, como si llevara una eternidad en la carta. Te digo, lo único que destaca aquí es lo desagradable que es el dueño, sobre todo con los peques. En un menú de ocho platos, la mitad tenía suplemento, ¿qué tal eso? Y luego los platos tardan siglos en llegar, cuando al fin lo hacen, los segundos están fríos. Es un desastre total.
Así que, si me preguntas "¿Cuál es el recomendado?", mi consejo es que pasen de este lugar. La experiencia de comida fue lamentable: muy mala atención, largos tiempos de espera y comida mediocre*. A menos que no tengan otra opción, yo recomendaría buscar otro sitio con mejores vibras y servicio. Con lo que hay por ahí, seguro que hay opciones más decentes y agradables para disfrutar.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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