
Si buscas un buen plan en Madrid, no puedes dejar de pasar por Bodegas Melibea, en la Calle de Espoz y Mina, 9. Este bar de tapas es una *joyita* donde la comida casera brilla con fuerza. Con una puntuación de 4.2 sobre 5 en TodoBares, aquí podrás disfrutar de unas tapas que te dejarán con ganas de más, como esas patatas bravas y una tortilla de patatas que son un must. Además, no te olvides de probar su cordial, el vino de la casa y la sangría, ¡todo un espectáculo!
La atmósfera es *cálida y acogedora*, perfecta para pasar un rato con amigos o familia. Y si tienes sed, un café cortado o un zumo sorprendente te meterán en el rollo. Abierto todos los días de 8 am a 2 am, Bodegas Melibea es el sitio ideal para experimentar la tradición culinaria madrileña sin complicaciones. ¡No te lo pierdas!
Bodegas Melibea
Página web
Horarios Bodegas Melibea
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 17:00–2:00 |
| miércoles | 17:00–2:00 |
| jueves | 17:00–2:00 |
| viernes | 12:00–2:30 |
| sábado | 12:00–2:30 |
| domingo | 12:00–2:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bodegas Melibea
Dónde está ubicado Bodegas Melibea
Si estás buscando un buen lugar para disfrutar de unas tapas en Madrid, Bodegas Melibea es el sitio que tienes que visitar. Este bar clásico está en C. de Espoz y Mina, 9, en pleno centro. Te va a encantar porque, aunque es pequeño, tiene un rollo muy acogedor. Las paredes están llenas de bellos cuadros de azulejos que le dan una personalidad única. Ideal para un tapeo rápido antes de ir al teatro, ya que la atención es super rápida y amable. ¿Y lo mejor? Los precios son muy razonables, así que te saldrá entre 10 y 20 € por persona.
Nosotros fuimos y, aunque la comida está bien (no es la mejor del mundo, pero tampoco está mal), el trato fue genial. La camarera Valentina es un encanto, siempre con una sonrisa y súper atenta. Te hace sentir como en casa. La terraza es un buen plan, pero el ambiente dentro también está muy bien. Si te gusta un poco de ruido, aquí lo hay, pero se puede charlar sin problemas. La comida va desde las croquetas hasta los huevos rotos, pero no esperes una estrella Michelin.
A algunos les ha ido mejor que a otros en cuanto a los platos, como esos huevos rotos que a un par no les convencieron tanto, pero bueno, siempre hay algo rico. Lo que no cambia son los precios super justos y la buena ubicación. Eso sí, aparcar por la zona es una misión complicada, así que mejor ve en transporte público. ¡Total, quedas cerca de todo! Así que, ya sabes, si andas por el centro y quieres un buen tapeo, ¡no dudes en pasarte por Bodegas Melibea!
Qué tipo de comida se puede encontrar en Bodegas Melibea
Ya te digo que Bodegas Melibea es un lugar que ni te imaginas. 5 estrellas y no es para menos. La comida típica española está para hacerle la ola. Probamos de todo y nos encantó, desde las tapas hasta las gambas al ajillo, todo estaba riquísimo. Y ni hablar del personal, ¡súper amables! Nos atendieron con una sonrisa y no tuvieron problemas en responder a todas nuestras preguntas. Al final, acabamos pidiendo un montón de cosas. Te lo juro, solo por eso ya querrás volver!
El ambiente es genial, te sientes como en casa. El local tiene ese toque histórico que lo hace especial, así que si buscas un sitio con carácter, este es tu lugar. Además, el ruido es bajo, lo dejas todo en un segundo plano y puedes hablar con tus colegas sin tener que gritar. Ideal para un grupo de 3 o 4 personas.
A veces hay excepciones, ¿no? Escuché de un par de malas experiencias, pero no hay que dejar que eso te detenga. Ojo, si te toca un servicio malo, eso sí que te amarga. En general, la mayoría habla maravillas, como esa vez que fuimos a cenar tarde y la cocina estaba abierta. El servicio fue espectacular, lo mejor que te puedes encontrar en un bar de tapas. Así que, de verdad, si aún no has ido, ¡no esperes más! La comida es típica española, así que vas a encontrar un montón de platillos auténticos que van desde tapas deliciosas hasta platos bien elaborados que te dejarán con ganas de más. ¡No hay excusa para no probarlo!
Cuál es la puntuación de Bodegas Melibea en TodoBares
La verdad es que Bodegas Melibea tiene su rollo. Si buscas un sitio para tomar una cerveza y picar algo, es un buen plan. El ambiente está bien, aunque el servicio puede ser un poco lento, así que prepárate para pedir cubiertos y servilletas tú mismo. Pero oye, por el precio, que ronda entre 10 y 20 € por persona, no se puede pedir mucho más. La comida está decente, con unas 3 estrellas en ese aspecto. Eso sí, el ambiente es agradable, con un 4 que lo hace pasable.
Pero la cosa se mejora si estás en busca de algo más familiar y acogedor. Aquí es donde el lugar sorprende: hay un menú del día a 13,90 que está bastante bien. Las gambas al ajillo y la parrillada de verduras son un must, y no olvides probar el rabo de toro. Si te encuentras con las camareras, te vas a llevar una grata sorpresa, son súper atentas y simpáticas. Este tipo de experiencia merece un buen 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. ¡Volverás seguro!
En ocasiones, hasta se nota que tienen fama entre los turistas, lo que a veces puede afectar cómo te reciben. La última vez, una chica se mostró reacia a darnos mesa porque ya estaban “reservadas” y nosotros solo queríamos un par de cervezas. Nos atuvimos a su buena voluntad y, al final, logramos al menos lo básico. 3 estrellas en servicio por esta experiencia y un 4 en ambiente, porque la decoración es realmente bonita y auténtica.
Y no olvidemos a Carlos, el camarero estrella. El tipo se asegura de que todo esté a tu gusto, se preocupa por los detalles y te recomienda las mejores opciones. Eso tiene su peso, y es fácil que se lleve un 5 en servicio en cualquier visita. Ojo, el ruido está bien controlado y se puede charlar a gusto.
Si te estás preguntando cuál es la puntuación de Bodegas Melibea en TodoBares, la verdad es que les va bien: un total de 4 estrellas por su comida, servicio y ambiente. No te lo pienses demasiado y anímate a pasarte, ¡te va a gustar!
Cuáles son algunas de las tapas recomendadas en Bodegas Melibea
La otra tarde, quedamos en Bodegas Melibea porque queríamos algo de tapas y unos mojitos. Fue un acierto, la verdad. Nos sorprendió la oferta de mojitos, estaban riquísimos y la atención de las camareras fue de 10, supermajas. Cuando les preguntamos si tenían comida, nos dijeron que sí. Entonces, nos picó la curiosidad y decidimos volver otro día a probar el menú. Pasamos un gran rato, todo estaba bueno y el ambiente era agradable, así que nos llevamos una experiencia positiva.
Sin embargo, no todo fue perfecto, porque una de las críticas sobre este sitio que leí me dejó helado. Imagínate lo que es estar comiendo y ver una rata a milímetros tuyo. La persona que lo contó decía que pidió la carne bien hecha por el embarazo, y a pesar de ser atendida de mala gana, lo que realmente la hizo salir corriendo fue ver al bicho. Es un asco, la verdad. Con esa experiencia, es difícil no pensarlo dos veces antes de regresar. No sé si es un caso aislado, pero esos comentarios sobre higiene y servicio te hacen cuestionar si vale la pena arriesgarse.
Aun así, para los valientes que quieran prueba el menú, parece que lo más recomendado sería el Rabo de Toro y las Patatas Fritas. Así que si decides arriesgarte, tal vez te lleves una buena sorpresa... o una desagradable. Pero ya sabes, tú decides si vas por las tapas o si prefieres evitar lo que sea que se haya llevado a cabo ahí. ¡Tú eliges!
Qué bebida se recomienda probar en Bodegas Melibea
¡Vaya, Bodegas Melibea es un sitio que tiene su rollo! Imagina un bar de tapas en Madrid, con ese toque tradicional que te hace sentir como en casa. El sitio es acogedor, con ladrillo visto y una decoración en azulejos pintados que le da un aire muy especial. Aún mejor, tienen un menú diario increíblemente bien de precio. Te sientes a la mesa y, créeme, sales a reventar de lo bien que comes. Y cuando abren las contraventanas, la brisa y la buena música hacen el resto. Sin duda, un lugar para repetir.
Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas. Hay gente que ha tenido experiencias raras, como ese chico que ni siquiera era cliente y se puso a armarla afuera. En serio, a algunos les ha ido mejor que a otros. Que si la música a veces está un poco alta, que si el servicio puede ser un poco frío... Pero, en general, parece que la comida y el ambiente están bastante bien. Si vas con la mente abierta, seguro te llevas una buena impresión.
Por otro lado, hay quienes dicen que es mejor para turistas o para un picoteo rápido. Puede que les falte un poco de esencia. Pero, para la zona, y si no tienes muchas otras opciones a la vista, tampoco está tan mal. Lo que sí es cierto es que el precio es bastante asequible, entre 10 y 30 euros por persona. Si te cuadra, no dudes en entrar.
Y ya que estamos, ¿qué bebida te recomiendo ahí? La verdad, un buen vino es la elección perfecta para acompañar esas tapas. Se va de lujo, y si tienes suerte, hasta puedes encontrar una recomendación del día de la casa que te sorprenda. Así que ya sabes, si vas a Bodegas Melibea, ¡ve con ganas de disfrutar!
Cómo es la atmósfera de Bodegas Melibea
La verdad, si estás en Madrid y buscas un sitio para cargar pila, Bodegas Melibea es el plan ideal. Es una taberna pequeñísima en C. de Espoz y Mina, pero lo que le falta en tamaño lo compensa con una comida riquísima. Tienes opciones como un menú del día económico o platos individuales que no te van a decepcionar. La atención es de las que te hacen sentir en casa: amables, limpios y siempre dispuestos a ayudar. ¡No puedes dejar de probar ese potaje o el pisto!
Yo fui con la familia y todos quedamos encantados. Pedimos de todo y, aunque el arroz salió un pelín aceitoso, el sabor compensó. Además, ¡el detalle de la tapa con la bebida es un puntazo! En nuestra visita, nos tocó una ensaladita de pasta que estaba para volver a por más. Precio bastante razonable: entre 10 y 20 euros por cabeza, y eso te lleva a una experiencia completa.
El sitio tiene su encanto, a dos pasos de Sol. Si bien el ambiente es acogedor, tuvimos una pequeña decepción con las copas de vino: ¡eran enanas y el precio era de copas normales! Pero bueno, eso no tiró la experiencia al suelo. La atención fue de diez, sobre todo con el camarero Tarek, que se desvivió por nosotros.
La atmósfera en Bodegas Melibea es super acogedora. Sí, puede estar a tope, pero eso no impide que te sientas cómodo y bien atendido. ¡El trato es de lo más cálido! Ideal para una comida con amigos o una cena en familia. Si buscas buena comida y un servicio que te sume puntos en la experiencia, este es el lugar.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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