Cervecería La Campana

Cervecería La Campana

¡Oye, si estás por el centro de Madrid, no puedes dejar de pasar por Cervecería La Campana! Este sitio es famoso por sus bocadillos de calamares que son una delicia. Aquí te puedes dar un homenaje con sus anillas de calamar y un buen chorizo tostado, todo mientras disfrutas de un ambiente chido y acogedor. Pero ojo, que aunque la comida es top, el servicio en la barra deja mucho que desear, a veces los camareros se ponen un poco chulescos y no te tratan con el respeto que mereces. ¡Pero vale la pena esperar en la cola para comer!

Este lugar se localiza en C. de Botoneras, 6, a dos pasos de la Plaza Mayor, así que ya sabes, no hay excusas. Con una puntuación de 4.1 sobre 5, La Campana es ideal tanto para un almuerzo rápido como para celebrar un evento especial con amigos. Además, sus raciones van desde los clásicos boquerones en vinagre hasta patatas bravas. Sin duda, un destino que tienes que probar para disfrutar de la auténtica cocina española, aunque te toque lidiar con un poco de actitud. ¡Ya estás tardando!

Cervecería La Campana

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 17.895 Reseñas
Dirección: C. de Botoneras, 6, Centro, 28012 Madrid
Teléfono: 911 03 49 32

Página web

instagram.com

Horarios Cervecería La Campana

DíaHora
lunesCerrado
martes10:00–23:00
miércoles10:00–23:00
jueves10:00–23:00
viernes10:00–23:00
sábado10:00–23:00
domingo10:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Cervecería La Campana

Dónde se encuentra Cervecería La Campana

Si estás en Madrid y no has pasado por Cervecería La Campana, ya vas tarde, amigo. Este sitio es todo un must si eres amante del bocadillo de calamares. Hablamos de esos bocatas que te hacen cerrar los ojos de placer: pan crujiente, calamares tiernos y el sabor que te lleva directo a la gloria. ¡Esos bocadillos son, sin exagerar, los mejores de la ciudad! Y si les añades unas papas fritas doradas, ya ni te cuento. Todo esto sin que tu bolsillo sufra demasiado, los precios son de risa, entre 10 y 20 euros por persona.

El ambiente es un jaleo delicioso, con un flujo constante de gente. Eso ya es señal de que algo bueno se cuece. Aunque el ruido puede ser alto, tienen ese detalle de servirte aceitunas mientras esperas, que siempre se agradece. Sí, hay que armarse de paciencia porque siempre está lleno, pero esa espera se recompensa con cada bocado. Si vas corto de tiempo, pedir para llevar es una opción cabrona, en un plis plas tienes tu bocata caliente listo para disfrutar.

Y no te olvides, además de los bocadillos, también tienen buenas paradas como alioli, bravas y tortilla de patatas, que no te puedes perder. Solo una cosa: el local no es el más amplio del mundo. Las mesas son pequeñas y te sientas en taburetes, así que prepárate para un encuentro íntimo con tus amigos.

Y si te estás preguntando: “¿Dónde se encuentra Cervecería La Campana?”, pues no te preocupes, está en C. de Botoneras, 6, en el Centro de Madrid. ¡Así que ya sabes, hazte un favor y pasa por ahí!

Cuál es el plato más famoso de La Campana

Si no has estado en Cervecería La Campana aún, no sé qué esperas. Este sitio es *un must* de Madrid, y te lo dice alguien que ha probado bocatas de calamares en varios rincones. El bocadillo de calamares aquí es de otro nivel, de verdad. ¿Y lo mejor? ¡Es barato! El año pasado, cuando desayuné en el mercado de San Miguel de al lado, me quedé alucinado con la diferencia de precios. Para que te hagas una idea, con unos 20-30 € por persona comes de lujo aquí, y la comida está de 10.

Lo que realmente impresiona es la atención. Los camareros son muy amables y el servicio es rapidísimo. A veces hay que hacer cola, pero siempre avanza rápido. Recuerdo que tuve que esperar solo unos 20 minutos, y mereció toda la pena. Cuando llegas a la mesa, la comida aparece en menos de 5 minutos. ¡A tope! Y, por si te lo estás preguntando, el ambiente es vibrante, aunque a veces un poco ruidoso, pero perfecto para charlar con los colegas.

Y ojo, que hay más que bocatas de calamares. La ración de bravas está buenísima, con ese picor justo que se te queda en la lengua. Y si piensas que solo se vive del bocata de calamares, aquí la gente también pide rabas de verdad y todo lo que se les ocurra. La relación calidad-precio, insisto, es brutal, porque las raciones son abundantes.

Entonces, ¿cuál es el plato más famoso de La Campana? Sin duda, el bocadillo de calamares. Ha llegado para quedarse, y si eres de los que les gusta comer bien sin dejarse una pasta, ya sabes dónde tienes que ir la próxima vez que estés en Madrid. ¡No te arrepentirás!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en Cervecería La Campana

Ya te dije que Cervecería La Campana es un clásico en Madrid, así que prepárate para hacer una parada obligatoria. Siempre que voy, me lanzo de cabeza a por su bocadillo de calamares, que es un must. Esa fritura crujiente con el alioli, ¡vamos, es que es de otro mundo! Además, si le añades una buena caña para acompañar, ya tienes el plan perfecto después de un paseo por el centro. Lo que realmente me cogió por sorpresa esta vez fue el pincho moruno, ¡vaya pintaza y qué sabor! Casi prefiero eso a los calamares, y ya sabes lo que significan esos calamares para mí.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que, al ser tan popular, siempre hay cola. Así que mejor ve con tiempo, que las ganas no se apagan al estar ahí esperando. Pero de verdad, vale la pena. El servicio siempre me ha parecido muy bueno, son rápidos y amables, te hacen sentir como en casa. Si tienes un poco de paciencia, en menos de 30 minutos estás disfrutando tu comida en una mesa.

Ahora, si te decides a probar más cosas, las bravas fueron un poco decepcionantes. Estaban un pelín sosas y secas, en comparación con otros platos que son más típicos, pero no deja de ser un detalle menor. La próxima vez quiero probar más de su menú porque seguro que tienen otras joyas que no he descubierto aún. En cuanto al precio por persona, con unos 10-20 € comes genial, así que es muy asequible.

¿Y el ambiente? Pues la verdad, es bien animado. Te sientes rodeado de gente con ganas de disfrutar y relajarse, un típico bar madrileño en el que todos están de buen rollo. Aunque esté un poco lleno, tiene ese aire cálido y cercano que te hace querer quedarte un rato más. Así que ya sabes, si pasas por Madrid, La Campana te está esperando.

Cómo es el servicio en barra de La Campana

Si estás dando vueltas por el centro de Madrid, no puedes dejar de pasarte por La Campana, en C. de Botoneras, 6. Este lugar tiene fama por sus bocadillos de calamares, así que acabamos ahí, y déjame decirte que las 5 estrellas que le dan la peña son bien merecidas. Fuimos porque nos decían que era un must y no decepcionó. Pedimos unos calamares de ración y un bocadillo de calamares y otro de tortilla. De tapa nos soltaron unas olivas y, ya que pedimos otra ronda, unas patatas con alioli. Los calamares estaban riquísimos, aunque la tortilla venía un poco aceitosa. Ojo, si vas con el carro del bebé o con maletas, prepárate para luchar un poco, porque el sitio está apretado.

Si decidís ir, mejor llegar pronto si no queréis enfrentaros a la cola. Aunque lo que te puedo asegurar es que la espera vale la pena, especialmente si eres fan de los tentempiés callejeros. A precios de risa, con unos 10-20 € por persona te pones las botas. La comida tiene un 5, el servicio otro 5, y el ambiente un 4. Si vais en grupo de 3-4, el tiempo de espera va de 10 a 30 minutos para sentarse, ya que el local puede estar petado.

Ahora, si te hace falta un bocadillo rápido, la cola para llevar avanza a toda velocidad, así que te haces con tu pedido en menos de 10 minutos. Te lo digo, vale la pena esperar. Estoy convencido de que el bocata de calamares allí es el mejor de Madrid, y los precios son de risa, solo cuesta entre 1-10 €. El ambiente resulta bastante agradable, así que si lo pides para llevar, no olvides la salsa, ¡te la van a dejar bien clara!

Hablando del servicio en barra, la verdad es que es rápido, ya que siempre tienen los calamares hechos. Así que, cuando lo recoges, te van a servir bastante ágilmente. Pero ojo, verifica siempre que te den lo que pediste, porque pueden olvidarse de las salsas, puedes acabar con una sorpresa no muy agradable. Así que ya sabes, si decides ir, ¡prepárate para disfrutar dentro de un buen ambiente y buena comida!

Vale la pena esperar en la cola para comer en La Campana

Mira, si estás en el centro de Madrid y te preguntas a dónde ir a comer, tienes que pasar por Cervecería La Campana. Es un sitio que no decepciona. Allí, el bocata de calamares es la estrella, y no por nada es famoso. Puede que veas algo de cola, pero no te asustes, porque el servicio va como la seda. En nuestro caso, esperábamos unos 10 minutillos y ya estábamos catando ese manjar. ¡Y qué manjar! El bocata es contundente y las patatas bravas son una delicia.

La primera vez que fuimos, lo hicimos al paso y probamos el de lomo y, claro, el de calamares. Ese de calamares está de rechupete, super tierno. De hecho, lo que he probado allí es de lo mejorcito de Madrid, incluso la cerveza y la sidra tirada están de locos. La atmósfera es pequeña y muy auténtica, así que si quieres una experiencia de 10, no dudes en quedarte a comer. Recuerda: pides en la barra y a disfrutar, ¡no hay rollo!

Ahora, respecto a la típica experiencia del bocadillo de calamares en la Plaza Mayor, olvidémonos de los trampas. Hay un bar que intenta aprovecharse de la gente que espera, pero tú ve a lo seguro: la Campana. El sitio está siempre a tope, pero el buen rollo lo compensa. Y sí, aunque hay un poco de espera, lo que te llevas a la boca lo vale. Y ya que estás allí, no puedes dejar pasar el alioli con el sándwich de tortilla o el de morcilla, un festival para el paladar, te lo aseguro.

¿Vale la pena esperar en la cola para comer en La Campana? Totalmente. La calidad de lo que ofrecen es 5 estrellas: la comida, el servicio, el ambiente, todo. Si eres un amante de lo auténtico, este lugar es un must en Madrid. ¡Anímate y no te quedes con las ganas!

Cuál es la dirección exacta de La Campana en Madrid

Mira, si te pones a pensar en Madrid, no puedes dejar de lado a La Campana. 4 estrellas en la jugada y de verdad que vale la pena. Fui un miércoles temprano, sobre las 12:20, y la gente ya estaba en fila. Pensamos que podríamos sentarnos, pero olvidate, había cola tanto para entrar como para llevar. Al final, optamos por un bocadillo de calamar para llevar. ¡Y te digo que estaba rico, muy rico! Ah, y aprendí la lección de revisar la bolsa, pagamos por dos salsas extras y solo nos dieron una. Pero bueno, había un montón de gente y no quería estar metido ahí haciendo drama. La única foto que tengo es de mí ya comiéndome el bocata, y eso es lo que importa, ¿no?

Hablando de los bocadillos, valen cada centavo. Si vas a Madrid, no te vayas sin probarlo. Pan crocante, calamares frescos, ¡una delicia! Es de esos clásicos que tienes que probar sí o sí. 5 estrellas para los que buscan algo rápido y típico, y la verdad, lo recomiendo al 100%. Todo es sencillo, pero tiene ese toque especial que te atrapa. ¡Y el ambiente? Aunque el ruido es alto, puedes charlar sin problemas. Perfecto para un ratito con amigos.

El servicio fue rapidísimo. Pedí mi bocadillo para llevar y, en un abrir y cerrar de ojos, me lo dieron con alioli y servilletas. Eso sí, la fila para entrar es larga porque todo el mundo quiere disfrutar de esos bocatas. Pero, créeme, la espera vale la pena. El ambiente es simpático, y cuando te sirve gente buena onda, la experiencia se vuelve aún mejor. ¡Regresaré sin dudarlo!

Y si estás en la movida, La Campana es parada obligatoria para comer bocadillo de calamares en el centro de Madrid. Inicialmente mi grupo y yo queríamos ir al mercado de San Miguel, pero nos dio una decepción con los precios y el tamaño de los bocados. Unos locales nos recomendaron La Campana, y ahí estábamos en la fila. Pero como éramos 6, entramos en 10 minutos. El bocata es de buen tamaño, bien servido, junto con unas patatas bravas brutales y un tinto de verano que está de lujo. Con un precio de 10-20 € por persona, ¡el plan es de 10!

Y para que no tengas dudas, la dirección exacta de La Campana es C. de Botoneras, 6, Centro, 28012 Madrid. ¡No te la pierdas!

Qué puntuación tiene Cervecería La Campana en general

La Cervecería La Campana es uno de esos sitios que no te puedes perder si andas por Madrid. La fama que tiene no es en vano, el bocata de calamares es casi sagrado. Sí, hay cola, pero créeme, la cosa avanza rápido. Puedes elegir entre comer en el local o pedir para llevar, y aunque haya algo de espera, lo hacen tan bien que ni te das cuenta. Por menos de 10 euros comes bien, y eso siempre es un plus.

Ayer fui, y aunque mis expectativas estaban por las nubes, la verdad es que salí con una sensación agridulce. El pan estuvo suave y los calamares estaban bien, aunque me faltó esa buena salsa brava o un alioli casero que le diera un toque. No sé, tal vez esté malacostumbrado en Zaragoza donde la salsa te llama más la atención. Total, que se dejó comer, pero no fue para tirar cohetes. El servicio es rápido, eso sí, un buen punto a favor.

De hecho, en general, lo que más resalta de La Campana es la experiencia. La calidad de la comida es contundente, y aunque no todo brilló tanto como esperaba, el bocata es un “must”. Muchos alegan que es un sitio donde el ritmo no frena, por lo que aunque veas un barullo de gente, vale la pena. La atención es buena y la ubicación no puede ser mejor.

Y si hablamos de puntuaciones, esta cervecería se lleva una media de 4,5 estrellas. Gente feliz por los bocatas, aunque algunos deseen un poco más de chispa con las salsas y el ambiente un poco más espacioso. Pero oye, ¡es Madrid, hermano! No se puede pedir todo, ¿no?

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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