
Si estás buscando un buen lugar para disfrutar y comer como se debe, el Club Palasiet es tu movida. Este restaurante está en la Calle Pontazgo, 8 en Benicàssim y no es cualquier sitio: te ofrece una experiencia gastronómica con lo mejor de la cocina mediterránea. Aquí puedes rajar con tus amigos mientras saborean una paella generosa y otras delicias refrescantes, todo en un ambiente acogedor que te hace sentir como en casa, ya sea en verano o en invierno.
¿Qué tal comer en una terraza con vistas espectaculares de la bahía? Justo al ladito de la Via Verde y frente al Thalasso Hotel El Palasiet, el Club Palasiet une lo mejor de la gastronomía de temporada con un toque cultural que no te puedes perder. No olvides echar un vistazo a su carta, que, por cierto, tiene platos que te van a dejar con ganas de más, como su famoso pastel de frutas y la tarta de queso que son un espectáculo. ¡Haz tu reserva y ve a disfrutar de una experiencia única!
Club Palasiet
Horarios Club Palasiet
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–18:00, 20:30–1:00 |
| martes | 13:30–18:00, 20:30–1:00 |
| miércoles | 13:30–18:00, 20:30–1:00 |
| jueves | 13:30–18:00, 20:30–1:00 |
| viernes | 13:30–18:00, 20:30–1:00 |
| sábado | 13:30–18:00, 20:30–1:00 |
| domingo | 13:30–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Club Palasiet
Dónde se encuentra el Club Palasiet
¡Ey, colegas! Si estáis pensando en un buen plan para comer en Benicàssim, no podéis dejar de visitar el Club Palasiet. Este lugar tiene 3 estrellas y es todo un emblemático en la zona. ¿El motivo? El servicio es un 10. Te cuidan como si fueras de la familia, y eso se agradece, ¿verdad? Además, las vistas son simplemente las mejores, así que si quieres impresionar a alguien, aquí lo tienes.
Vamos a hablar de la comida. Su arroz es, sin duda, de los mejores que he probado. Es una delicia que no te puedes perder. Pero, ¡ojo! Si pides el entrecot, puede que te decepcione. No está a la altura del lugar, para ser sincero, tiene un sabor a medio camino y no vale lo que pone en la carta, que dice que es de vaca rubia. Una pena, pero ¡hay tanto bueno que no te quedarás con eso!
El precio, vamos a ser claros: estarás gastando de 40 a 50€ por persona, así que no es el sitio más barato, pero la calidad lo justifica. La comida es top, el servicio es de lujo y el ambiente, genial. Por si lo dudas, mejor haz reserva, porque se llena rápido. Y una cosa más: aparcar por la zona es algo complicado, así que tenlo en cuenta.
¡No te arrepentirás!
Qué tipo de cocina ofrece el Club Palasiet
Te diré que el Club Palasiet es simplemente un lugar increíble. Nos hemos casado allí y fue todo un sueño. No puedo imaginar un lugar mejor para dar el "sí, quiero". El equipo es profesional y amable a más no poder. Se notó en cada detalle, desde que llegamos hasta que nos despedimos. Los invitados no paraban de comentar lo bien que les trataron, la calidad de la cocina y la selección de vinos. ¡Cristina y su equipo son lo mejor! Gracias a ellos, nuestro día fue perfecto.
Y si buscas un sitio chido en Benicàssim, este es tu lugar. Tiene una terraza con vistas espectaculares a la bahía, donde puedes relajarte con música suave y un ambiente digno de mención. La gastronomía es muy sencilla, pero hecha con productos de primera. Tienen unos arroces que son una locura, y no hablo en broma. Si decides venir, un presupuesto de 50-60 € por persona es lo que necesitarás, pero te aseguro que vale cada céntimo.
Si vas en familia, la cosa se vuelve aún más impresionante. El servicio es impecable y el ambiente es súper agradable. Además, el menú del día por 30 € es bastante completo y vale la pena. La comida es exquisita y los ingredientes, de calidad. Lo que más me gustó fue el arroz del Senyoret y la lubina. ¡No puedo esperar a volver!
Y para aquellos que son más exploradores en la cocina, tienen platos como ensaladilla rusa y fideuá de abanico, así que el menú a 45 € tiene buenas opciones. ¡Ah! Y si eres fan del jazz, ¡no te pierdas sus noches de música! Así que ya sabes, si te preguntas qué tipo de cocina ofrece el Club Palasiet, aquí encontrarás una comida basada en buenos productos, ricos arroces y platos frescos, todo en un ambiente relajado y con vistas de ensueño. ¡Tienes que probarlo!
Cuál es la especialidad del restaurante
Si estás buscando un buen plan en Benicàssim, tienes que hacerte un hueco en el Club Palasiet. Es un sitio que se lleva las 5 estrellas por una buena razón. Las vistas al mar son simplemente espectaculares, y eso ya empieza a hacer al lugar especial. Pero la cosa no se queda ahí. Comimos un menú brutal: tres entrantes que te dejan con ganas de más, un arroz con bogavante que es de otro planeta y una torrija con helado que está para llorar de lo buena que está. Las raciones son grandes, así que prepárate para salir bien satisfecho.
Te cuento que de los entrantes, la ensalada con encurtidos y el tartar de atún son lo más top. Si te gusta el atún, no hay excusa para no pedirlo. El ambiente es relajado, con un servicio que se nota que sabe lo que hace. Las camareras son super simpáticas y están siempre atentas, algo que se agradece un montón. Porque no siempre encuentras ese tipo de atención. Además, si hay un buen día, no hay nada como sentarte en la terraza disfrutando del clima de la terreta.
Pero eso no es todo, porque el que busca un sitio acogedor, aquí lo tiene. Tanto la terraza como el comedor tienen ese rollo tan chill, perfecto para disfrutar de una buena comida en compañía. En cuanto a los precios, es un lugar que se siente bien para la calidad que ofrecen, puedes esperar pagar entre 50-60 € por persona. Y si piensas ir, hazte una reserva, porque se llena rápido.
Ahora, ¿cuál es la especialidad? Sin duda, el arroz con bogavante se lleva la palma, pero no te olvides del tartar de atún y el arroz del Senyoret, que también están increíblemente buenos. Así que si no lo has probado aún, ya estás tardando en hacer tus planes para darle un bocado a estas delicias.
Hay opciones para disfrutar de la comida en el exterior
Ya te dije que el Club Palasiet está en Calle Pontazgo, 8, Benicàssim, y la cosa va de buena comida y buen rollo. Para empezar, el lugar tiene 4 estrellas, y no es para menos. La comida está bastante bien, un aprobado, pero hay platos que destacan como la pierna de cabritillo, que está rica, aunque las patatas de acompañamiento no son lo mejor, un poco duras la verdad. El entrecot se lleva la medalla de oro, está muy bien. Eso sí, el precio sube a unos 40-50 € por persona, que se siente un pelín alto para lo que ofrecen.
Ahora, si hablamos del servicio, pues la verdad que el personal es super atento y agradable. Desde los entrantes hasta el postre, todo espectacular, con una buena presentación y calidad de los productos. El sitio tiene vistas al mar y está justo en la ruta del antiguo ferrocarril a Oropesa, así que el paisaje también cuenta. Salimos contentos y con ganas de regresar. De hecho, solo me atrevería a pedirles que incluyan un pañuelito para las manos después del pescado, que se agradece.
En cuanto al ambiente, ¡menuda pasada! 4 estrellas para la comida y el ambiente. Y lo mejor, es que no te harás rogar por un plato ni perderás el tiempo esperando. Aunque, ojo, el servicio de barra libre es un poco flojo, a veces hay que estar atentos para que nos sirvan y evitar quedarnos con sed. Y las moscas, bueno, están por ahí, pero no arruinan la experiencia.
Y ya para cerrar, si te lo preguntas, sí, hay opciones para disfrutar de la comida en el exterior. Con esas vistas de Benicàssim, en un día soleado, la experiencia mejora todavía más. Así que, ya sabes, si te animas, merece la pena. ¡Nos vemos por allí!
El Club Palasiet tiene una terraza con vistas
¡Movidito el tema en el Club Palasiet, eh! Cinco estrellas y no es para menos. Fuimos por recomendación del Juan Gallardo, un crack que conocimos de casualidad, y, oye, se lleva la palma. Fui con mis amigas de Linares porque estábamos por ahí curando y su mujer nos dijo que alucinaríamos con la comida. La atención de su hija Marta fue como estar en casa. Comimos de lujo, de verdad, ¡sin duda alguna, repetimos! Siempre es un placer encontrar buena gente como vosotros, sois muy .
Y ya que hablamos de comer, qué delicia, amigo. Comimos tomate rosa con burrata y pesto, un arroz de sepia con alcachofas y ajetes que te deja sin palabras, además de un postre que era un variado de fruta y la mejor crema catalana que he probado en mi vida. La cantidad de todo era brutal: hasta tres cervezas y un agua, ¡todo por 44 euritos! En el Club Palasiet el servicio es otro nivel, flipas. Atentos, pero nada agobiantes, y encima tienes unas vistas espectaculares de la playa de Benicàssim, lo que suma puntos a la experiencia.
El ambiente es la caña, justo al final de la playa y pegado a la vía verde que te lleva a Oropesa. La carta, eso sí, un poco corta. No hay demasiados entrantes, pero vamos, que aquí lo que importa es el arroz y la fideuà. Los menús entre semana están muy bien también, con buena cantidad por menos de 40 pavos. La calidad de los productos es top y, si está bien hecho, como el tomate... ¡Ya ni te digo!
Y, por si te lo preguntas, sí, el Club Palasiet tiene una terraza con vistas. Te sientas, miras al mar y disfrutas de la buena comida en un ambiente guay. Perfecto para una celebración o simplemente para relajarte un rato. Si no has ido, ya estás tardando en darle una oportunidad. ¡Nos vemos por allí!
Qué ambiente se puede esperar en el Club Palasiet
Te cuento que el Club Palasiet, en Calle Pontazgo, 8, Benicàssim, es un lugar que no puedes dejar pasar. 5 estrellas a lo grande. Tienen una vistas al mar que son dignas de un cuadro y, aunque llegamos un pelín tarde para comer, nos dejaron pedir una fideuá que estaba de lujo. Y no me olvides del calamar, ¡buenísimo! Pero lo que realmente se lleva la palma es el servicio. Los camareros son super atentos y amables. Y un detallazo que tuvieron: nos trajeron fruta cortada para nuestro bebé sin que lo pidiéramos. ¿Vas a encontrar eso en muchos sitios? ¡No!
La experiencia que tuvimos el otro día fue increíble. Comimos como dioses y la cocina es muy buena. Los buñuelos de bacalao eran claramente caseros, y el arroz de sepia con alcachofas estaba al punto. Si te gusta el gintónic, no dudes en hacerte unos. Acabamos viendo la puesta de sol al lado de la vía verde, ¡un espectáculo! La verdad, nos quedamos con ganas de volver varios domingos.
Ahora, hablando de lo que se come, el tomate rosa con burrata fue un acierto. ¡Casi un kilo de tomate! Y aunque la pata de pulpo no fue la mejor opción, el arroz con sepia, alcachofas y ajetes hizo que todos repitiéramos. Las raciones son abundantes, tanto que hasta llevamos tupper para casa. Eso sí, el servicio en la terraza puede ser un poco justito, un solo camarero para toda la gente. Pero eso no quita que el ambiente sea agradable.
En cuanto al ambiente en el Club Palasiet, vas a encontrar un espacio genial, con buena brisa y vistas espectaculares. No es una locura de ruido, así que puedes disfrutar de una comida tranquila. Ideal para grupos de todos los tamaños. Eso sí, mejor hacer reserva, que el sitio se llena. ¡Ya sabes, no dudes en ir!
Es un lugar adecuado para ir con amigos
Mira, si no has estado en Club Palasiet, te estás perdiendo algo. Este restaurante de 4 estrellas está en Calle Pontazgo, 8, Benicàssim y, aunque el precio es un pelín alto para lo que ofrecen, hay que admitir que las vistas son espectaculares y el ambiente, de lujo. Eso compensa bastante, ¿no crees? Si vas en temporada alta, asegúrate de reservar y llegar con tiempo porque encontrar parking por ahí se pone complicado.
La terraza del sitio es un auténtico chill, con más tranquilidad y confort de lo que esperas. El servicio es simpático, aunque un poco despistado. No esperes un servicio de 10, pero no te va a arruinar la experiencia, eso es lo que más mola. La comida está bien, un 7 de nota, y la verdad es que es un lugar que debes conocer y disfrutar solo por la ubicación.
Hablando de la comida, hay algunas joyitas como el tomate azul que es un escándalo, o el sepionet que está riquísimo. El coulant de avellana es una pasada y lo querrás repetir. Ahora, no te emociones demasiado con el arroz de Castellón y las croquetas de calamar, ya que son platos correctos pero nada del otro mundo. Siéntete libre de probarlos, pero no esperes un festín. Por cierto, el parking puede ser un poco caótico, así que piensa bien dónde dejas el coche, en temporada alta se convierte en un desafío.
¿Y qué tal para ir con amigos? Sin duda, es un lugar adecuado. El ambiente es genial para una comida o cena en grupo, y la diversidad de platos hace que cada uno pueda encontrar algo rico. Eso sí, prepárate para el tema del parking y si alguno tiene peques, están bien equipados con cambiadores y menús infantiles. Así que ya sabes, ¡reúne a la tropa y vete a disfrutar de unas vistas increíbles!
Qué platos destacan en la carta del Club Palasiet
La verdad es que el Club Palasiet es un lugar que hay que visitar. Tiene 5 estrellas por una razón, y los platos que probamos lo demuestran. El foie a la plancha sobre pera a la vainilla fue un viaje a otro nivel, ¡totalmente espectacular! El servicio fue una maravilla, nos atendieron rapidísimo y el ambiente no se queda atrás, con esas vistas al mar que son una locura. Ya estamos pensando en volver solo para probar los arroces, que tenían una pintaza que flipas.
Otra noche, nos lanzamos a cenar y la experiencia fue genial. Probamos los buñuelos de bacalao con mayonesa de ajo negro (12€) que, te juro, estaban tan esponjosos que le arruinarían la cena a cualquier otro buñuelo del mundo. También nos pedimos sepia con vinagreta de barbadillo (18€) y esas zamburiñas a la plancha (16€) que, aunque les faltó un poco de punch por el tomate, estaban de vicio. Y no te olvides de los raviolis de foie a la crema con trufa (22€), que eran una delicia. Para rematar, la tarta de queso (7€) bien cremosa, que me imagino de lujo con un helado de frutos rojos. Todo esto con un ambiente muy chido, y eso que cenamos a gusto en la terraza con vistas brutales.
Si eres vegano, también te tienen cubierto. La paella vegana que preparan con caldo de verduras es una pasada y se puede acompañar con tomate rosa y hummus. El sitio es precioso y el trato es de lo más atento. Vamos, que no te sientes como un cliente más, aquí te hacen sentir especial.
Para los que buscan vistas de infarto mientras comen, el Club Palasiet es sin duda el sitio en Benicàssim. Está en un lugar privilegiado, ideal para esas comidas con panorámica. Recuerda que en temporada alta, la cosa se pone intensa, así que mejor llamar antes para asegurar tu mesa. Sobre todo si vas en los días calurosos, recomiendo elegir el salón porque el calor puede ser un killer. Para ir a tiro hecho, destaca: buñuelos de bacalao, foie, zamburiñas y esos arroces que nos dejaron con ganas de más. ¿Vas a dejar pasar la oportunidad?
Es necesario hacer una reserva para visitar el Club Palasiet
Así que, hablemos del Club Palasiet en Calle Pontazgo, 8. Si estás buscando un sitio con vistas espectaculares a la costa de Benicàssim, este es tu lugar. La terraza es preciosa, pero ojo, en verano puede hacer un calor que flipas. ¡Harían falta dos toldos para aguantar ese sol! El servicio, la verdad, a veces se nota que anda un poco perdido. Tuvimos que hacer varias peticiones para que nos trajeran las bebidas y el pan. Pero bueno, lo bueno es que la comida y las vistas son de otro nivel, aunque los postres son bollería industrial. Así que ve preparado, porque los postres tal vez no sean lo que esperabas.
Si estás pensando en el precio, se mueve entre los 40 y 50 € por persona. La calidad del producto no siempre justifica ese coste. Por ejemplo, el entrecot que me sirvieron estaba durísimo y los entrantes, digamos que eran más bien normalitos. Agradezco la atención del personal, que fueron amables y eso, pero en cuanto a la comida, hay que tener claro que si quieres salir satisfecho, vas a tener que soltar un buen billete. Aunque las vistas, de nuevo, son una maravilla, eso hay que reconocerlo.
Si buscas un ambiente más tranquilo, la terraza es ideal para una cena íntima, especialmente con ese entorno espectacular. A veces, el servicio se siente un poco sobrepasado y hay parones que hacen que la cena se alargue más de la cuenta. Sin embargo, ¡la comida es generalmente buena! Lo mejor que probé fue la brandada de bacalao, y aunque el arroz con bogavante se pasaba un pelín de sal, todavía se puede disfrutar. Si vas con un grupo, las raciones son generosas, pero gracias a los precios, si comes de todo, la cuenta sube rápido, así que si eres un poco pajarito, ten en cuenta lo que pides.
Sobre parking, es un poco rollo. Aparcar cerca puede ser complicado, así que quizás acabes dando unas vueltas. Pero si te acuerdas de ir a un parking de tierra que está a 300 metros, podrás dejar el coche. Eso sí, se llena en un pispás, ya que es un punto de encuentro para el Hotel y el Rte Voramar y la playa.
Y en cuanto a si es necesario hacer una reserva para el Club Palasiet, yo diría que sí. Si vas en temporada alta o durante los fines de semana, lo mejor es asegurarte la mesa, porque se llena rapidísimo. Así que, ¡no te la juegues y reserva antes de ir!
Se puede disfrutar de la comida tanto en verano como en invierno
La verdad, Club Palasiet en Calle Pontazgo, 8, Benicàssim es un sitio donde la experiencia vale la pena. Empezamos con el trato excepcional de Beatriz. Puso el listón alto, y lo digo porque es complicado encontrar gente tan amable y profesional hoy en día. Por su atención, le doy un 10. Las vistas que tienes desde el restaurante son simplemente brutales, se ve todo Benicàssim, así que si buscas un lugar con buenas panorámicas, aquí lo tienes. Y la separación entre mesas es perfecta, no te tienes que preocupar de escuchar las charlas de la mesa de al lado.
Ahora, si hablamos de la comida, ahí es donde la cosa se complica un poco. Nos sorprendió que, a pesar de que el género parecía de calidad, ni los entrantes ni la fideuá nos dejaron boquiabiertos. Le faltaba un poco de punch, sí. No estaban malos, pero no pasa nada, porque la atención de Beatriz y esas vistas increíbles hicieron que no nos quedáramos con mal sabor de boca. Aunque a medio camino ya pensábamos que lo de la comida estaba perdido, ella nos sorprendió con un postre que fue la hostia, una crema catalana que nos voló la cabeza. Sin duda, una de las mejores que he probado.
Y hablando del ambiente, no puedo dejar de mencionar lo que pagamos, que fue entre 30-40€ por persona. La combinación de un buen servicio y unas vistas impresionantes hacen que la experiencia valga cada céntimo. Y para rematar, el café con hielo que me preparó Beatriz, con solo la corteza de limón. ¡Brutal! Así que, ¿se puede disfrutar de la comida tanto en verano como en invierno? Sin duda, sí. Con el buen rollo de Beatriz y esas vistas, te da igual la estación del año. Aquí, la comida puede tener sus altibajos, pero el buen ambiente y el trato hacen que todo se equilibre y sea una experiencia disfrutable. ¡Hay que ir!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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